El senador Miguel Ángel Becker (RN) se refirió en una entrevista con la primera edición de Radioanálisis al proyecto de reforma constitucional del Gobierno que integra la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT).
Respecto a las diferencias manifestadas por la UDI previo al ingreso de la iniciativa, el parlamentario señaló que «es probable que pudo haberse evitado» con mayor coordinación inicial. «No solamente somos parte del Gobierno, estamos disponibles a apoyar, pero queremos también ser considerados», declaró.
Consultado sobre la existencia de falta de trabajo prelegislativo, respondió: «La verdad es que sí». En su opinión, «se están tomando los canales para poder coordinarse mejor» y avanzar en el proyecto país que se pretende impulsar. Agregó que considera fundamental «que se pueda hacer un trabajo previo para que no tengamos estas dificultades al momento de presentar los proyectos, ni menos al momento de querer votar los mismos».
Respecto al estado de excepción que forma parte de la propuesta del Ejecutivo, el senador expresó esperar poder «discutir con las fuerzas policiales y Armadas». Señaló que «tienen mucho que opinar con respecto a la forma de ejecutar los temas, porque muchas veces ocurre que un muy buen plan en el escritorio del segundo piso de La Moneda no es lo que es la realidad para sacar adelante situaciones conflictivas dentro del terreno de la misma región».
Becker afirmó haber sostenido conversaciones con altos mandos de la PDI, Carabineros y el Ejército. En ese sentido, planteó que los esfuerzos deberían concentrarse en «preparar e instruir a Carabineros y a la Policía de Investigaciones» en la actuación contra nuevas formas de delito, particularmente el crimen organizado.
«Porque, realmente, si queremos volver a sacar a las Fuerzas Armadas, como ocurrió en el estallido delincuencial de octubre del 2019, y resulta que solamente se dedican a arrancar de los delincuentes, prácticamente, no es la forma. Con mi voto no van a contar nunca para que vuelva a existir una situación como esa. Es decir, si llegaran a salir las Fuerzas Armadas, tienen que actuar para lo que se prepararon durante todo el tiempo», planteó.
Insistió en que «las Fuerzas Armadas puedan volver a prepararse para lo que es propio, y que Carabineros y la Policía de Investigaciones, con un refuerzo, con un respaldo político adecuado, con reglas claras del uso de la fuerza, con mejor armamento que los delincuentes, tengan la oportunidad de defender el orden público y la vía cotidiana».
«No quiero imaginar una situación que amerite el hecho de que tenga que salir las Fuerzas Armadas a hacer un combate en localidades, para lo cual también están preparadas, por supuesto, pero no es lo que hoy día tendría que ocurrir», indicó.
La propuesta del Gobierno contempla restricciones para personas condenadas por delitos vinculados al crimen organizado, narcotráfico y terrorismo, mediante la inhabilitación para acceder a prestaciones estatales de salud, educación, trabajo y seguridad social.
Sobre esta materia, el senador Becker presentó un ejemplo: «Si hay una persona que detiene el metro aquí en Valparaíso, se ponen de acuerdo 10 o 15 de estos delincuentes y pintan el metro completo, que nos cuesta 3 o 4 millones recuperar. Entonces uno dice, bueno, ¿esa persona merece la atención médica o merece la atención del Estado? Siendo que el Estado tiene siempre los recursos limitados».
«Tenemos que poner las reglas claras, cuando las reglas están claras, yo creo que ahí no hay ningún tipo de aberración, sino que, si usted hace esto, su castigo va a ser este», planteó. Agregó: «No creo que tengamos que actuar de manera de que la sociedad tenga que seguir beneficiando con aportes de recursos, de atenciones especiales para delincuentes».
Consultado sobre el caso de una persona que sufra un infarto, el senador indicó: «Lo más probable es que, en definitiva, va a tener que ser atendido».
«Pero lo que yo digo es que tenemos que buscar la forma, como sociedad, de deshacernos de estos delincuentes que tanto daño nos han hecho este último tiempo, estos últimos años, a propósito del crimen organizado, a propósito de una migración descontrolada. Creo que tenemos que, como país, como sociedad, generar los incentivos para que las personas actúen en buena forma y los desincentivos para las personas que actúen al margen de la ley», señaló.
«Si hay un infarto de una persona, claro, la humanidad también tiene que expresarse a través de una atención oportuna», añadió. Sin embargo, enfatizó que «esa persona no va a tener ninguna humanidad para después dispararle en la cabeza o matar a una persona o hacerle daño a muchas otras personas en cualquier lugar del país».
Con Información de radio.uchile.cl
