Brasil aún no ha confirmado oficialmente la pérdida total del KC-390 FAB 2859 tras el incidente ocurrido el 12 de septiembre en Ushuaia. Sin embargo, la Fuerza Aérea Brasileña está evaluando actualmente si es posible reparar la aeronave o si deberá ser dada de baja de forma definitiva. El avión, entregado en 2024, regresaba de una misión de lanzamiento de suministros a la Base Antártica Comandante Ferraz cuando, al enfrentar fuertes vientos cruzados y de cola, realizó un aterrizaje especialmente brusco y rebotó en Ushuaia. Posteriormente, en vuelos locales ya en Brasil, se detectaron grietas críticas en la estructura, principalmente en la unión entre el fuselaje y las alas.