En enero de 2026 se conmemora el bicentenario de la incorporación del archipiélago de Chiloé a la República de Chile. Este territorio fue uno de los últimos en izar las banderas del Rey de España en América continental, poco más de un año después de la batalla de Ayacucho. Junto a la rendición de las fortalezas de San Juan de Ulúa en México (noviembre de 1825) y de El Callao en Perú (enero de 1826), Chiloé representó la última resistencia del dominio español en el continente.