El CEO de Frizonia, Carlos González, tuvo un encuentro en Talcahuano con el equipo directivo del proyecto Escotillón IV para revisar los avances en los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) y refrigeración del primer buque multipropósito que construye Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) para la Armada de Chile.
El proyecto Escotillón IV es una iniciativa estratégica de la Armada de Chile, parte del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCCN), orientada a fortalecer sus capacidades navales mediante la construcción de cuatro buques multipropósito, de los cuales dos están actualmente en proceso de construcción en Asmar Talcahuano.
Según informa Infodefensa.com, la firma española es responsable del diseño, fabricación y suministro de los equipos HVAC para espacios técnicos y de acomodación, así como del equipamiento frigorífico para los cuartos fríos de estas unidades que construye la Empresa Estratégica de Defensa para la Armada de Chile.
Para la empresa, participar en este programa implica aplicar sus más recientes avances en ingeniería y ser parte del ambicioso modelo de desarrollo que propone el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval para la industria en Chile.
Proyecto Escotillón IV
La Armada de Chile y Asmar firmaron el 31 de agosto de 2022 un contrato para la construcción de dos buques multipropósito por un total de 409,9 millones de dólares, con un plazo de ejecución de 100 meses. La construcción de la primera unidad se inició simbólicamente el 27 de febrero de 2022 y para octubre de 2025 mostraba un avance del 92%. Tras su botadura, prevista para finales de enero de 2026, comenzará la fase de construcción a flote, instalación de equipos, outfitting y pruebas de mar para su entrega en 2027.
Simultáneamente, el proyecto avanza en la construcción del segundo buque, cuya primera plancha de acero fue cortada en agosto de 2025. Este acto marcó el inicio formal de la estructura de la segunda unidad, que conservará el diseño multipropósito de su predecesora. Su fabricación sigue el cronograma, consolidando progresivamente las capacidades industriales y tecnológicas del astillero y del país.
Los buques estarán capacitados para operar en todo el Pacífico, con estándares que les permitirán navegar en aguas antárticas durante los meses de verano. Realizarán operaciones que incluyen apoyo logístico, misiones de búsqueda y rescate (SAR), despliegue de tropas y material, además de asistencia humanitaria y respuesta a desastres (HADR). Dispondrán de un hangar y cubierta de vuelo para helicópteros Airbus Cougar, Dauphin o Sikorsky Black Hawk, y aeronaves VTOL.
Las unidades, diseñadas por Vard Marine, tendrán una longitud de 110 m, un ancho de 21,8 m, un puntal de 13,8 m, un desplazamiento de 7.987 toneladas, propulsión diésel-eléctrica, con una potencia de propulsión de 11.200 kW y una potencia eléctrica de 6.000 kW. Alcanzarán una velocidad máxima de 17 nudos y económica de 12 nudos, con una autonomía de 30 días y una distancia máxima de 7.000 millas náuticas, además de tener capacidad para operar 187 días al año.
La tripulación estará compuesta por 21 oficiales y 74 personal de mar, y podrán transportar una fuerza integrada por un comandante, un staff de la Fuerza de Tarea Anfibia, un comandante de Batallón de Infantería de Marina (IM), 16 oficiales IM y 231 soldados IM. Contarán con una lancha de desembarco de Asenav de 19,78 m de eslora, 5,6 m de manga, 1,1 m de calado y capacidad para 30 toneladas; una cubierta para el transporte de material rodante y contenedores; y una enfermería para apoyo sanitario.