En un movimiento que pasa casi desapercibido en los titulares de la agenda internacional, pero que podría tener repercusiones en el conflicto ucraniano, diversas fuentes no reveladas han confirmado a El Mostrador una operación discreta entre Chile y Alemania: la transferencia de al menos 30 vehículos de combate de infantería Marder 1A3. No se trata de una venta convencional, sino de un acuerdo en forma de trueque, donde Santiago recibiría, a cambio, acceso a equipamiento de defensa antiaérea, según este medio chileno. Por otro lado, el silencio oficial ha sido total, pero el pulso de la diplomacia militar sugiere que estos blindados, fabricados en las instalaciones Rheinmetall hace décadas, podrían acabar rodando por los caminos embarrados de Donbás, Ucrania.