El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, afirmó que la legislación chilena prohíbe la transferencia de material bélico a países en conflicto activo, refiriéndose, sin negarlo de manera explícita, a los rumores sobre la posible venta de 30 carros Marder 1A3 del Ejército de Chile a Alemania, país que podría transferirlos a Ucrania.

Según un reportaje de El Mostrador, el propósito de esta operación, que ha sido mantenida en completo secreto, es la entrega de los vehículos a Ucrania, lo que podría significar un cambio en la postura de neutralidad de Chile respecto a la guerra entre ese país y Rusia desde el 2022. Ante estas informaciones, el Ministerio de Defensa Nacional se negó a comentar al respecto, aunque no descartó que la operación esté en marcha.

Van Klaveren declaró en una rueda de prensa a Infogate que Chile no está involucrándose en un conflicto armado externo, y aunque subrayó que «no podemos referirnos a las compras o ventas de material bélico», enfatizó que «existe una normativa chilena que prohíbe el suministro de armas a países en conflicto activo. Por lo tanto, ninguna operación puede contradecir esa norma general».

El canciller chileno reiteró que «no es concebible la venta de armamento a Ucrania, a pesar de que, desde un punto de vista político, condenamos completamente la invasión de Ucrania».

Finalmente, al ser consultado por Infogate sobre si se trataría de una transferencia indirecta, dado que Alemania realizaría el traspaso a Ucrania tras actualizar los carros, Van Klaveren puntualizó que «lo que está claro es que no puede haber armamento chileno en el teatro de conflicto en Ucrania o en ningún otro lugar».

Contexto global y estado actual del Marder 1A3 en el Ejército de Chile

Alemania ha estado buscando soluciones para atender las necesidades de equipo militar de Ucrania. Mientras recupera material que ha sido dado de baja o mantenido en reserva, busca de manera urgente stocks en otros países. En este contexto, los Marder 1A3 adquiridos de segunda mano por Chile a Alemania se presentan como una opción interesante debido a sus condiciones de mantenimiento.

El Ejército de Chile compró en 2008 su primera partida de carros Marder 1A3 usados de origen alemán, estimándose que recibió aproximadamente 270 unidades. A través del proyecto Centurión, se mejoraron 180 Marder 1A3 que fueron asignados a los batallones de infantería blindada de tres brigadas acorazadas, además de siete vehículos destinados al Centro de Entrenamiento de Combate Acorazado (Cecombac). El resto fue almacenado y utilizado como repuesto.

En el marco del proyecto Proaco, que contempla el reemplazo de componentes obsoletos, los Marder 1A3 están siendo modernizados por Fábricas y Maestranzas del Ejército (Famae), como se publicó en exclusiva en Infodefensa.com, con los sistemas de puntería Eoptris y de observación Sentinel de OIP Sensor Systems y de comunicaciones internas de Aselsan. Famae prevé finalizar el programa de actualización de esta flota a finales de 2028.

La entrega de carros Marder 1A3 a Alemania, los cuales son utilizados en los batallones de infantería blindada de la 1ª Brigada Acorazada Coraceros, 2ª Brigada Acorazada Cazadores y 3ª Brigada Acorazada La Concepción, plantea interrogantes dado que existe un programa de modernización en curso que extenderá su vida útil en Chile.

Además, el posible intercambio por sistemas antiaéreos del país europeo, como mencionó El Mostrador en su artículo, parece complicado debido a las necesidades de este tipo de material para Ucrania y su alto valor en comparación con los carros de segunda mano como los Marder 1A3 del Ejército de Chile.