El contraalmirante Ricardo Chiffelle realizó la entrega del mando de la Aviación Naval de la Armada de Chile al capitán de navío Luis Felipe Díaz durante una ceremonia llevada a cabo el 21 de noviembre en la base aeronaval Concón.
De acuerdo con la institución, el evento fue presidido por el jefe del Estado Mayor de la Armada de Chile, vicealmirante Raúl Zamorano, quien también actuó como interventor, y estuvo acompañado por miembros del alto mando naval, autoridades e invitados.
Luego de la lectura del documento que formaliza el cambio de mando de la Comandancia de la Aviación Naval, el contraalmirante Chiffelle ofreció un discurso en el que reflexionó sobre su gestión y subrayó el compromiso profesional de los especialistas en esta fuerza operativa de la Armada de Chile.
“Hoy entrego la Comandancia de la Aviación Naval después de un año al mando. No me equivoco al afirmar que es un anhelo de la totalidad de los especialistas en Aviación Naval. Un gran orgullo y honor haber sido seleccionado para cumplir con este mando, no solo por el romanticismo de ser el mayor cargo dentro de la especialidad, sino por el privilegio de liderar a este grupo de hombres y mujeres que optaron por portar el albatros dorado en su pecho, todos especialistas y personas de excelencia”, expresó.
El comandante saliente de la Aviación Naval, quien se retirará, añadió: “Este año, la Aviación Naval operó desde Arica hasta la Antártica, apoyó actividades en la Macrozona Sur, llevó a cabo aeroevacuaciones y participó en ejercicios internacionales, al mismo tiempo que avanzaba en proyectos clave como la conservación del aeródromo de Viña del Mar, el plan nacional de puntos de posada y el desarrollo de capacidades no tripuladas, fortaleciendo su infraestructura, seguridad y proyección futura.”
Entrega de insignia de mando
Después del discurso, se llevó a cabo la entrega de la insignia de mando al contraalmirante Chiffelle, realizada por el jefe de Estado Mayor de la Aviación Naval, capitán de navío Luis Felipe Díaz, acompañado por el condestable mayor, suboficial mayor Carlos Guiñez.
El nuevo comandante de la Aviación Naval, capitán de navío Luis Felipe Díaz, se pronunció sobre los desafíos y responsabilidades que asumiría al encargarse de esta fuerza operativa dependiente del Comando de Operaciones Navales.
“Es una enorme responsabilidad liderar las operaciones aéreas, tanto desde el mar como desde la tierra, en beneficio de todas nuestras fuerzas operativas, así como de la policía marítima, y también representar a la institución en el extranjero cuando sea necesario. Por lo tanto, es fundamental asegurar que nuestra gente lo haga de manera segura”, comentó.
Al finalizar la ceremonia, en un salón de la Aviación Naval, el jefe del Estado Mayor de la Armada, quien actuó como interventor de la ceremonia, junto al oficial general saliente y el oficial superior entrante, procedieron a firmar el acta de entrega.
Una fuerza centenaria
La Aviación Naval fue creada mediante un Decreto Supremo firmado el 16 de marzo de 1923 por el entonces presidente Arturo Alessandri Palma. Esta fuerza operativa tiene la responsabilidad de brindar apoyo a las fuerzas navales de superficie, submarinas y de Infantería de Marina, para lo cual cuenta con medios aeronavales organizados, equipados y entrenados, así como toda la infraestructura terrestre y de apoyo necesaria.
Compuesta por el material de vuelo y sus instalaciones de apoyo terrestre, está integrada por tres escuadrones con aeronaves de ala fija y dos escuadrones equipados con helicópteros. La base aeronaval Concón es su principal instalación, donde operan la Escuela de Aviación Naval y el Centro de Reparaciones de la Aviación Naval (CRAN).
La Aviación Naval despliega sus medios a través del Grupo Aeronaval Norte, Grupo Aeronaval Talcahuano, Grupo Aeronaval Puerto Montt, Grupo Aeronaval Sur y Destacamento Aeronaval Puerto Williams para satisfacer las necesidades en las zonas navales, que incluyen apoyo a unidades flotantes, exploración y fiscalización aeromarítima en aguas oceánicas, y apoyo ante emergencias médicas y desastres naturales, entre otros.
Escuadrones de ala fija
El Escuadrón de Exploración Aeromarítima VP-1 cuenta con dos aviones Lockheed Martin P-3ACH Orion y tres Airbus DS P295ACH Persuader, utilizados en patrullaje de largo alcance y lucha antisubmarina.
El Escuadrón de Propósitos Generales VC-1 posee tres aeronaves Embraer P-111 y siete Vulcanair Aircraft P-68 Observer 2, empleados en misiones de búsqueda y salvamento, exploración aeromarítima y vigilancia marítima.
El Escuadrón de Instrucción VT-1 está compuesto por siete aviones Pilatus PC-7 Turbo Trainer, utilizados para la formación de pilotos, control armado de aguas interiores y apoyo en el entrenamiento antiaéreo de unidades de superficie. Este material ha incorporado nueva aviónica digital proporcionada por Avionics Services.
Escuadrones de helicópteros
El Escuadrón de Helicópteros de Ataque HA-1, creado en 1994 y equipado con cinco AS332F1 Cougar y dos AS332L Super Puma, tiene como función principal la guerra antisuperficie y antisubmarina en apoyo a la Escuadra Nacional. Su capacidad le permite realizar además rescates aeromarítimos tanto diurnos como nocturnos.
Los Cougar están configurados para transportar y lanzar dos misiles antibuque Exocet AM-39 de MBDA, dos torpedos Mk46 o una combinación de ambos tipos de munición. También pueden lanzar cargas de profundidad. Este armamento es controlado por el oficial coordinador táctico (Tacco), quien es responsable de manejar las armas y sensores del helicóptero.
El Escuadrón de Helicópteros de Propósitos Generales HU-1, establecido el 30 de junio de 1994 y equipado con tres Messerschmitt-Bölkow-Blohm (MBB) BO-105 CBS Bolkow (UH-05), nueve Airbus AS365 Dauphin (HH-65) y cinco H125 (HH-50), realiza tareas de entrenamiento, enlace, patrullaje costero y búsqueda y salvamento marítimo.
La institución está llevando a cabo el proyecto Avutarda, que incluye la compra de ocho helicópteros para reemplazar a los UH-05 y cuatro AS365 Dauphin N2/N3 por un modelo nuevo capaz de realizar búsquedas y rescates marítimos en condiciones extremas.