El anuncio de Moscú sobre la entrega del primer lote de aviones de combate de quinta generación Su-57 (Su-57 Felon) a un cliente internacional representa un hito en el desarrollo del caza furtivo, el cual ha enfrentado numerosos desafíos en su producción y operación a lo largo de los años. A pesar del secretismo oficial ruso respecto a la identidad del «socio extranjero», las atenciones se han centrado intensamente en Argelia como el candidato más plausible, y posiblemente el único en la actualidad, para adquirir estas capacidades en la región.