Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) anunció en el evento Redes, organizado por la Asociación de Empresas del Biobío (ASEM Biobío), que el primer buque multipropósito del proyecto Escotillón IV, que construye para la Armada de Chile, llevará el nombre de Magallanes.

El proyecto Escotillón IV es una iniciativa clave de la Armada de Chile, enmarcada en el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCCN), destinada a mejorar sus capacidades navales mediante la construcción de cuatro buques multipropósito, de los cuales dos están actualmente en construcción en Asmar Talcahuano.

Según el medio Sabes.cl, el jefe de subcontratos de Asmar Talcahuano, Pablo Herrmann Sivers, proporcionó detalles sobre el proyecto durante la actividad. La primera unidad ha alcanzado a inicios de octubre un 92% de avance estructural, mientras se avanza en la construcción del segundo buque, que comenzó en agosto de 2025 con el corte de la primera plancha de acero.

“Estamos a punto de lanzar el primer buque al agua. El primer buque se llamará Magallanes. Este buque debería ser botado durante el primer semestre del año 2026. Esperamos que estos planes de construcción generen las oportunidades necesarias para financiar el tercero y cuarto buque,” afirmó el ejecutivo.

Capacidades multipropósito

La Armada de Chile y Asmar firmaron el 31 de agosto de 2022 un contrato para la construcción de dos buques multipropósito por un valor de 409,9 millones de dólares, con un plazo de ejecución de 100 meses. La construcción de la primera unidad se inició simbólicamente el 27 de febrero de 2022. Tras su botadura, inicialmente prevista para fines de enero de 2026, comenzará la fase de construcción a flote, instalación de equipos, outfitting, y pruebas de mar para su entrega en 2027.

Los buques estarán preparados para operar en todo el Pacífico y contarán con capacidades y estándares para navegar en aguas antárticas durante los meses de verano. Realizarán operaciones que incluirán apoyo logístico, misiones de búsqueda y rescate (SAR), movimiento y despliegue de tropas y material, así como asistencia humanitaria y respuesta a desastres (HADR).

Las unidades, diseñadas por Vard Marine, tendrán una eslora de 110 m, una manga de 21,8 m, un puntal de 13,8 m, un desplazamiento de 7.987 toneladas, propulsión diésel-eléctrica, potencia de propulsión de 11.200 kW y una potencia eléctrica de 6.000 kW. Alcanzarán una velocidad máxima de 17 nudos y económica de 12 nudos, con una autonomía de 30 días, una distancia franqueable de 7.000 millas náuticas y capacidad operativa de 187 días al año.

Los buques estarán equipados en la proa con dos estaciones de armas remotas (RWS) con cañón de 20 mm y en la popa con dos RWS con ametralladora de 12,7 x 99 mm. Su tripulación estará compuesta por 21 oficiales y 74 marinos, permitiendo transportar una fuerza integrada por un comandante, un equipo de la Fuerza de Tarea Anfibia, un comandante de Batallón de Infantería de Marina (IM), 16 oficiales de IM y 231 soldados de IM.

Contarán con una lancha de desembarco de Asenav de 19,78 m de eslora, 5,6 m de manga, 1,1 m de calado y capacidad para 30 toneladas; una cubierta para transporte de material rodante y contenedores; y una enfermería para apoyo sanitario. También podrán operar helicópteros Airbus Cougar, Dauphin o Sikorsky Black Hawk, así como vehículos no tripulados de despegue y aterrizaje vertical (VTOL).