La planta industrial Talcahuano de Astilleros y Maestranza de la Armada (Asmar) realizó a finales de noviembre la instalación del mástil de comunicaciones en el buque multipropósito Magallanes, el cual está siendo construido como parte del proyecto Escotillón IV de la Armada de Chile.

En el Informe de Mighty del canal chileno La Liga Defensa de YouTube, que se enfoca en temas de defensa, militares e históricos, se proporcionaron detalles y visuales del estado actual de la construcción del buque multipropósito Magallanes en la grada de la planta industrial de Asmar Talcahuano.

La Empresa Estratégica de Defensa reportó a principios de octubre que la primera unidad —de un total de cuatro planificadas— alcanzó un hito significativo al instalarse la proa, logrando a esa fecha un 92% de avance estructural. Tras su botadura, programada para el primer semestre de 2026, comenzará su fase de construcción a flote, instalación de equipos, outfitting y pruebas de mar para su entrega en 2027.

Paralelamente, el proyecto avanza con la construcción del segundo buque, cuya primera plancha de acero se cortó en agosto de 2025. Este acto marcó el inicio formal de la estructura de la segunda unidad, que replicará el diseño multipropósito de su predecesora. Su fabricación avanza según el cronograma, consolidando progresivamente las capacidades industriales y tecnológicas del astillero y del país.

Capacidades multipropósito

La Armada de Chile y Asmar firmaron el 31 de agosto de 2022 el contrato para la construcción de dos buques multipropósito por un total de 409,9 millones de dólares y con un plazo de ejecución de 100 meses. La construcción de la primera unidad se inició simbólicamente el 27 de febrero de 2022.

Los buques estarán capacitados para operar en todo el Pacífico y tendrán estándares para navegar en aguas antárticas durante los meses de verano. Realizarán operaciones que incluyen apoyo logístico, misiones de búsqueda y rescate (SAR), movimiento y despliegue de tropas y material, así como asistencia humanitaria y respuesta a desastres (HADR).

Las unidades, basadas en un diseño de Vard Marine, tendrán una eslora de 110 m, una manga de 21,8 m, un puntal de 13,8 m, un desplazamiento de 7.987 toneladas, propulsión diésel-eléctrica, potencia de propulsión de 11.200 kW y una potencia eléctrica de 6.000 kW. Alcanzarán una velocidad máxima de 17 nudos y económica de 12 nudos, una autonomía de 30 días, una distancia de alcance de 7.000 millas náuticas y podrán operar 187 días al año.

Los buques contarán en la proa con dos estaciones de armas remotas (RWS) con cañón de 20 mm y en la popa con dos RWS con ametralladora de 12,7 x 99 mm. Su tripulación estará compuesta por 21 oficiales y 74 tripulantes y podrán transportar una fuerza integrada por un comandante, un grupo de la Fuerza de Tarea Anfibia, un comandante de Batallón de Infantería de Marina (IM), 16 oficiales IM y 231 soldados IM.

Contarán con una lancha de desembarco de Asenav de 19,78 m de eslora, 5,6 m de manga, 1,1 m de calado y capacidad para 30 toneladas; cubierta para transporte de material rodante y de contenedores; y una enfermería para apoyar el servicio sanitario. Además, podrán operar helicópteros Airbus Cougar, Dauphin o Sikorsky Black Hawk, así como vehículos no tripulados de despegue y aterrizaje vertical (VTOL).