El 4 de diciembre, la Armada de Chile llevó a cabo en el Campus Hyatt de la Academia Politécnica Naval (Apolinav) una ceremonia para conmemorar el 133° aniversario de la especialidad de Artillería Naval. En esta ocasión, 57 alumnos, incluyendo grumetes y marineros en formación, realizaron un ejercicio de cañón de desembarco.

De acuerdo con la Armada de Chile, esta actividad simula el ascenso de una pieza de artillería de campaña que tuvo lugar en Ite, Perú, durante la Guerra del Pacífico, desde la playa hasta una meseta de 300 metros de altura. El evento fue presidido por el comandante en jefe de la institución y el artillero más antiguo en servicio, el almirante Fernando Cabrera, y contó con la participación de altos mandos navales y invitados especiales.

Durante el homenaje, el almirante Cabrera, junto al director de Programas, Investigación y Desarrollo de la Armada (Diprida), el contraalmirante Alberto Guerrero, llevaron a cabo una salva de honor disparando un cañón M3 de 37 mm.

Disciplina, serenidad y precisión

En su discurso, el director de Apolinav, el capitán de navío Gerardo Zwanzger, destacó que “en el siglo XXI inició la renovación de la Escuadra. En estas plataformas modernas, el artillero ha dejado de operar un arma aislada para trabajar con un sistema completo, donde sensores, electrónica, misiles y artillería funcionan en conjunto”.

El capitán agregó que “la técnica es más exigente y la responsabilidad ha aumentado, pero la esencia permanece inalterable: disciplina, serenidad y precisión. Aquí, la figura de Santa Bárbara cobra un significado profundo: valentía ante el fuego, fortaleza ante el riesgo y claridad de juicio en el momento crítico. La tecnología puede cambiar, pero el espíritu artillero persiste”.

El capitán de navío Gerardo Zwanzger subrayó que “por eso, el artillero naval es un componente esencial y constante en el poder naval de Chile. Este espíritu se resume en un principio que no es solo una doctrina técnica, sino una forma de entender la misión: ‘Pegar primero, pegar fuerte y seguir pegando’”.

Finalmente, se realizó un reconocimiento al personal que ha cumplido 50 años o más de servicio como especialistas en Artillería Naval. La distinción fue otorgada por el almirante Fernando Cabrera, acompañado del contraalmirante Alberto Guerrero, a 15 servidores navales.