Solaer Ingeniería, en asociación con Dassault Systèmes, realizó el 3 de diciembre en el hotel Ritz-Carlton de Santiago un seminario enfocado en analizar y visibilizar la transformación que enfrenta actualmente la industria chilena en sectores como la industria naval y el desarrollo satelital y aeroespacial.

De acuerdo con Solaer Ingeniería, este evento reunió a más de 50 representantes de los sectores militar, industrial, académico y tecnológico, en un entorno de diálogo y reflexión sobre cómo fortalecer las capacidades estratégicas requeridas por la industria de alta complejidad.

Los ponentes discutieron los desafíos y oportunidades relacionados con la ingeniería de sistemas, el pensamiento sistémico y los modelos de simulación; el desarrollo satelital y aeroespacial desde la academia y su conexión con la industria; así como la operación de sistemas navales complejos y nuevas metodologías de integración.

Entre otras temáticas abordadas se incluía el financiamiento para proyectos tecnológicos y la conexión del ecosistema de innovación; los gemelos digitales (Digital Twin), su implementación en Chile y sus aplicaciones en sectores críticos; así como las condiciones necesarias para el éxito de proyectos de innovación y la relevancia de la colaboración interdisciplinaria.

Hacia una industria más robusta, moderna y preparada para los desafíos globales

El seminario subrayó que la industria chilena está en una encrucijada, donde la innovación tecnológica y la formación de talento especializado son esenciales para mantener la competitividad en los años venideros.

Los distintos sectores coincidieron en que la digitalización no es más una opción, sino un pilar estratégico para mejorar procesos, acelerar tiempos de desarrollo y asegurar una mayor eficiencia operativa.

Además, se enfatizó la necesidad de fortalecer las capacidades nacionales en áreas de alta complejidad, especialmente en el sector aeroespacial y de defensa, donde la colaboración entre instituciones públicas, privadas y académicas será crucial para impulsar nuevos proyectos y asegurar la autonomía tecnológica del país.

Por último, el encuentro evidenció que el capital humano es el motor de esta transformación. Capacitar a profesionales que puedan liderar la transición hacia nuevas tecnologías —como la simulación, la ingeniería digital y las herramientas basadas en datos— resultará fundamental para que Chile continúe avanzando hacia una industria más robusta, moderna y preparada para los desafíos globales.