Con la llegada de los fusiles de asalto HK416 de 5,56x45mm, la Infantería de Marina se convirtió en el primer cuerpo de élite de las Fuerzas Armadas españolas en actualizar sus armas individuales. Los batallones de fusiles han estado incorporando, además, accesorios que ya utilizan con sus fusiles de asalto. A los visores de puntería, a los que añaden ópticas de aumentación, se suman ahora otros dispositivos que incrementan la eficacia de estos combatientes.
