Polonia está realizando una inversión significativa en la modernización de sus capacidades militares, con el objetivo de desarrollar un potencial defensivo que les permita enfrentar las amenazas convencionales de alta intensidad que podrían emerger en un futuro cercano. En este esfuerzo, el país se enfoca tanto en la adquisición de equipos en el extranjero como en el desarrollo de diseños propios. Uno de los proyectos destacados es el Borsuk, un vehículo de combate de infantería de oruga diseñado por la empresa local Huta Stalowa Wola, que ha comenzado su producción tras un extenso proceso de validación y pruebas.