Varios medios españoles informan que Airbus Defence and Space ha expresado al Gobierno español su preocupación por el posible impacto que tendría el plan de desconexión de la tecnología israelí en el programa del avión de transporte A400M. España es un socio industrial clave en este proyecto, y Sevilla alberga toda la línea de montaje final. La compañía advierte que el veto no solo limita la venta de armamento a Israel, sino que también afecta la importación de componentes de defensa y de doble uso provenientes de su industria, lo que podría complicar el equipamiento de los aviones con ciertos sistemas solicitados por los clientes internacionales.