La capital de Turquía, Ankara, ha sido el escenario de un trágico accidente de una aeronave Falcon 50 perteneciente a la compañía maltesa Harmony Jets. Esta aeronave transportaba a una delegación militar libia de alto nivel, liderada por el General de Ejército Mohamed Ali Al-Haddad. El avión, que despegó del aeropuerto de Esenboğa con destino a Trípoli, perdió contacto con las torres de control poco después del despegue, y se informó de su colisión en la zona de «Haymana», al suroeste de la capital, resultando en la muerte de sus ocho ocupantes, incluidos los tres miembros de la tripulación.


De acuerdo con información oficial proporcionada por el Ministerio del Interior turco, el vuelo del avión tipo Falcon 50, con matrícula 9H-DFS, comenzó la tarde del martes 23 de diciembre a las 20:10 (18:10 hora de España). Sin embargo, la tripulación reportó un fallo técnico de forma repentina a las 20:32, indicando su intención de regresar al aeropuerto. Los datos preliminares sugieren un corte de suministro eléctrico mientras sobrevolaba la zona de «Kulu» en Konya, lo que llevó a los pilotos a intentar un aterrizaje de emergencia. No obstante, el contacto por radar se perdió completamente a las 20:52, justo antes de que el avión impactara contra el suelo y explotara en una área rural a dos kilómetros del pueblo de «Kesikkavak».


Los equipos de gendarmería, búsqueda y rescate comenzaron de inmediato sus operaciones tras el accidente, localizando los restos del avión a las 22:00. Los restos se encontraron esparcidos en un área extensa que abarcaba tres kilómetros cuadrados, lo cual indica la brutalidad del impacto. En las primeras horas de la madrugada del día siguiente, los equipos lograron recuperar el registrador de voz de la cabina a las 02:45, seguido por la caja negra a las 03:20. Ambos fueron trasladados de inmediato para análisis técnico con el objetivo de determinar las causas reales detrás de este fallo abrupto en los motores o sistemas eléctricos del avión de fabricación francesa, el cual cuenta con tres motores a reacción.


Pieza de los restos de un avión Falcon 50.


Esta tragedia representa un golpe doloroso para la institución militar libia, ya que la lista de víctimas incluye a figuras clave en la jerarquía del ejército. Además del General de Ejército Mohamed Al-Haddad, Libia también perdió al General de Ejército Al-Fitouri Gherbil, comandante de las Fuerzas Terrestres, y al General de Brigada Mahmoud Al-Qatiwi, director del Departamento de Producción Militar, junto con asesores y técnicos acompañantes. El jefe del Gobierno de Unidad Nacional, Abdul Hamid Dbeibeh, confirmó oficialmente los decesos, lamentando la pérdida de la delegación que se encontraba en una misión oficial para fortalecer la cooperación en defensa entre Trípoli y Ankara.


Este accidente coincide con un intenso movimiento político y militar en Ankara, donde la delegación libia se reunió horas antes del incidente con el Jefe del Estado Mayor turco, el General Selçuk Bayraktaroğlu, y el Ministro de Defensa, Yaşar Güler. Asimismo, esta tragedia ocurre en un momento en que el parlamento turco aprobó la extensión de las misiones de las fuerzas turcas en Libia por dos años adicionales. Se espera que una delegación técnica libia, compuesta por 22 personas, participe en las investigaciones en curso junto con las autoridades turcas para garantizar la transparencia en los resultados técnicos relacionados con la seguridad del avión fletado y los procedimientos de mantenimiento que realizó antes del vuelo.

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