La Armada de Chile avanzó significativamente en 2025 con la promulgación de la Política Nacional de Construcción Naval, el establecimiento de un Centro de Manufactura Avanzada en Asmar Valparaíso, el inicio de la construcción del segundo buque multipropósito en Asmar Talcahuano, y la adopción de tecnologías que permitirán mejorar su capacidad para enfrentar los nuevos retos estratégicos del siglo XXI.

La Política Nacional de Construcción Naval, presentada por el presidente Gabriel Boric en enero de 2025 y que entró en vigor en julio, tiene como objetivo consolidar la industria naval nacional en los próximos años, buscando que todas las unidades de superficie requeridas por la Armada de Chile sean construidas en el país.

Para promover la Política Nacional de Construcción Naval, se adjudicó a Eurochile la elaboración de una Hoja de Ruta que servirá como guía estratégica. Este documento alineará los esfuerzos para estimular la investigación, la transferencia tecnológica y la competitividad, transformando a Chile en un centro regional de construcción naval.

Además, la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) aprobó el 4 de agosto la creación del Comité de Construcción Naval, el cual contará con financiamiento del Programa de Desarrollo Productivo Sostenible, impulsando el crecimiento tecnológico y las cadenas productivas esenciales para la implementación y ejecución de la Política Nacional de Construcción Naval.

Asimismo, la entidad promoverá plataformas colaborativas público-privadas, donde empresas del sector privado, instituciones de investigación y el Estado trabajarán juntos en la realización de proyectos estratégicos dentro de la Industria Naval, así como en la difusión y posicionamiento de esta industria en el marco de la Política Nacional y en coordinación con los gobiernos regionales.

Proyecto Escotillón IV

Asmar Talcahuano anunció a inicios de octubre que el buque multipropósito Magallanes —la primera de cuatro unidades proyectadas— alcanzó un importante hito al instalar la proa, logrando hasta esa fecha un 92% de avance estructural. Tras su botadura, prevista para el primer semestre de 2026, comenzará la fase de construcción a flote, instalación de equipos, outfitting y pruebas de mar para su entrega en 2027.

Paralelamente, el proyecto avanza en la construcción del segundo buque, cuyo primer corte de plancha de acero fue realizado en agosto de 2025. Este acto marcó el inicio formal de la estructura de esta segunda unidad, que compartirá el diseño multipropósito de su predecesora. Su fabricación sigue el cronograma, consolidando gradualmente las capacidades industriales y tecnológicas del astillero y del país.

Grupo Fernández Jove proporcionó en diciembre de 2025 un contenedor con equipos producidos por sus filiales FJ Fernández Jove, Saval y HTS MCT. Esta empresa suministró válvulas motorizadas de Saval, incluyendo válvulas de mariposa, bola, globo y compuerta, junto a un sistema de control compuesto por 10 armarios y sistemas de sellado MCT para cables y tuberías de HTS.

Lanchas de desembarco de Asenav

Astilleros y Servicios Navales (Asenav) realizó en abril de 2025 la puesta de quilla de la primera lancha de desembarco (LCM) y el corte de plancha de la segunda unidad, manteniendo un estricto control de pesos para asegurar la compatibilidad con los buques multipropósito que construye Asmar Talcahuano.

Las LCM tendrán 19,78 m de eslora, 5,6 m de manga, 1,1 m de calado y capacidad para transportar 30 toneladas. Están diseñadas específicamente para el desembarco de carga y vehículos a tierra. Fabricadas en acero naval, tendrán dos propulsores con hélices de paso fijo acopladas a ejes de propulsión de acero inoxidable, impulsados por cajas de contramarcha conectadas a motores principales Cummins de 334 kW a 2.100 rpm.

De acuerdo con el cronograma de construcción, la entrega de la primera barcaza de desembarco está programada para finales de febrero de 2026. La segunda unidad, cuya construcción comenzó en abril de este año, tiene su entrega prevista para finales de abril de 2026.

Centro de Manufactura Avanzada

Asmar inauguró el 22 de julio un nuevo Centro de Manufactura Avanzada en su planta industrial de Valparaíso, lo que permitirá la fabricación y reparación de piezas complejas necesarias para el funcionamiento de los buques de la Armada de Chile, reduciendo la dependencia externa, mejorando los tiempos de entrega y optimizando los costos de mantenimiento.

Este centro de alta tecnología es fruto de años de planificación y se enmarca en los lineamientos de la Política Nacional de Construcción Naval 2025–2040, promoviendo la producción de buques en el país, como en el caso de la construcción del primero de cuatro buques multipropósito del proyecto Escotillón IV.

La implementación del Centro de Manufactura Avanzada de Asmar Valparaíso requirió una inversión de aproximadamente tres millones de dólares, incluyendo la instalación de equipos de alto estándar con tecnología japonesa, donde trabajarán 24 profesionales en diversas labores.

Estas nuevas capacidades han permitido fabricar piezas como un impulsor para la bomba de incendio de la fragata antisubmarina Type 22 FF-19 Almirante Williams, utilizando tecnología de gemelo digital y manufactura aditiva, en vez de adquirirlo en el extranjero, optimizando así recursos y tiempos de entrega.

Modernización de las fragatas clase M

La institución firmó en 2024 y 2025 una serie de contratos para actualizar los principales sistemas de las fragatas multipropósito clase M FF-15 Almirante Blanco Encalada y FF-18 Almirante Riveros de la Escuadra Nacional.

Se firmó un contrato con EID, una empresa de Cohort PLC, para implementar el Sistema Integrado de Comunicaciones (ICS) Oceanex en estos buques. Esta solución usa un concepto modular que se adapta a cualquier tipo de situación y buque militar, desde portaaviones y submarinos hasta patrulleros, habiendo sido probada en ejercicios conjuntos de la OTAN y en operaciones de combate reales.

El 6 de septiembre de 2024 se firmó un contrato con RH Marine para integrar el Sistema de Gestión Integrado de Plataforma (IPMS) Rhodium en la FF-18 Almirante Riveros, y en 2025 se previó la firma de un segundo contrato para la FF-15 Almirante Blanco Encalada. Rhodium proporciona una solución de automatización avanzada e integra sistemas de plataforma, propulsión, eléctricos, auxiliares y de control de daños en una sola solución.

La Armada de Chile y Havelsan firmaron a finales de marzo de 2025 un acuerdo para integrar en las fragatas multipropósito clase M el sistema de gestión de combate (CMS) Advent. Basado en un concepto operativo centrado en la red y una arquitectura de tareas multifuerza, Advent facilita una coordinación eficiente entre plataformas navales. Su diseño permite la integración de enlaces de datos tácticos como Link 11, Link 16, Link 22, Simple, Jreap y VMF.

En lo que respecta a las fragatas antiaéreas clase Adelaide, la FFG-14 Almirante Latorre recibió dos lanzadores cuádruples de misiles antibuque Exocet MM-40 Block 3 de MBDA durante un período intermedio de dique (PID) en Asmar Talcahuano. Este sistema de armas, presente también en las fragatas multipropósito clase M, fue instalado en 2024 en la otra fragata antiaérea, la FFG-11 Capitán Prat.

Reemplazo de los submarinos 209/1400 L

La institución está en las fases iniciales del proyecto para reemplazar dos submarinos clase 209/1400L, que llevan 41 años de servicio. En mayo de 2024, el entonces comandante en jefe, almirante Juan Andrés de La Maza, afirmó que la institución estaba en la fase inicial de preinversión y recopilando datos para definir especificaciones técnicas, costos estimados y opciones de diseño para nuevas unidades.

«Esta renovación es fundamental para que la Armada mantenga una capacidad disuasiva relevante y un poder naval equilibrado ante los desafíos futuros”, indicó el comandante en jefe de la Fuerza de Submarinos, contraalmirante Federico Saelzer, con motivo de la conmemoración de los 20 años de servicio del submarino SS-23 General O’Higgins.

En este contexto, Hanwha Ocean presentó en el evento Korea Defense Day 2025 las especificaciones del submarino Ocean 2000, basado en las unidades clase KSS-III encargadas por la República de Corea, mientras que Saab Kockums destacó el potencial exportador del submarino A26 como un candidato para el futuro proyecto de reemplazo de los submarinos clase 209/1400L de la Armada de Chile.

Durante este periodo, la empresa canadiense OSI Maritime Systems (OSI) completó la actualización del Sistema de Navegación de Inmersión Táctica (TDNS) en los dos submarinos clase 209/1400L y dos Scorpène.

Esta solución táctica otorga al submarinista una amplia gama de capacidades de navegación, además de características tácticas para mejorar la capacidad operativa, manteniendo siempre el enfoque en la seguridad durante la navegación en inmersión.

Tecnología e I+D nacional

La lancha de acción marítima LAM-31 Chipana de la Armada de Chile finalizó el 15 de marzo las pruebas de instalación del sistema de control de fuego Saeta-4 de Desarrollos de Automatización (Desa) y del nuevo radar RTN1-2D Fiura de Desa, así como del sistema de guerra electrónica DMA-306AD de DTS, todos producidos íntegramente por la industria de defensa nacional.

El programa de actualización se inició en la planta industrial Talcahuano de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) en 2023, incluyendo la remoción de la torre popel del cañón Oto Melara Compact de 76/62 mm y de los atriles de los misiles antibuque IAI Gabriel MK-II. La unidad también recibió una grúa para desplegar un bote semirrígido Pumar.

En el marco del lanzamiento del proyecto Drones para Chile, la Dirección de Programas, Investigación y Desarrollo de la Armada (Diprida) presentó el vehículo de superficie no tripulado Yagán, demostrando sus capacidades de pilotaje remoto desde Renca hasta la bahía de Valparaíso, a una distancia de más de 110 kilómetros.

Esta embarcación, basada en el bote de goma de la familia Pumar fabricada por Asmar Valparaíso, fue modificada por Diprida para incluir un sistema de control, cámaras y equipos de comunicación que facilitan su pilotaje remoto a distancias que pueden superar los 100 kilómetros, como se demostró en la prueba en la bahía de Valparaíso.

Diprida también mostró el dron de despegue y aterrizaje vertical EV350, aeronave no tripulada que se encuentra en fase de investigación y desarrollo. Basado en un modelo de RoboMotic Chile, se utilizará para propósitos tácticos a bordo de unidades de superficie y de Infantería de Marina.