Son muchos los países que, ante el cambio en la percepción de las amenazas y la transformación de los posibles enfrentamientos futuros, están adaptando la capacidad de sus fuerzas militares en general y de las terrestres en particular. Tanto los carros de combate como los vehículos blindados, en sus versiones sobre ruedas y cadenas, son elementos esenciales en las capacidades terrestres. Las generaciones y modelos actualmente en servicio deben ser complementados y reemplazados por otros que ofrezcan mejores prestaciones y mayor capacidad.
