Las tropas de montaña del Ejército de Chile y del Ejército Argentino se congregaron en el Cristo Redentor de Los Andes para iniciar la expedición binacional Aconcagua 2026, cuyo objetivo es alcanzar la cima del monte Aconcagua, situado en la frontera entre ambos países, a 6.960 metros sobre el nivel del mar.

Esta expedición, como informó Infodefensa.com, tiene como propósito no solo llegar a la cumbre de la montaña más alta de la región, sino también fortalecer las relaciones de confianza y amistad entre las tropas de montaña de Argentina y Chile.

De acuerdo al Ejército de Chile, esta actividad forma parte de los acuerdos de cooperación fronteriza existentes y es una forma de conmemorar los 25 años de la última travesía realizada por ambas instituciones al monte Aconcagua.

La expedición, que se llevará a cabo del 5 al 27 de enero de 2026, involucra a efectivos de la III División de Montaña y de la Escuela de Montaña del Ejército de Chile, así como de la VIII Brigada de Montaña del Ejército Argentino.

Amistad militar

El comandante en jefe de la III División de Montaña, el general de brigada Claudio Mardones, manifestó que “estamos aquí para reafirmar que la cordillera no nos separa, nos define. Somos naciones de montaña, herederos de una geografía que exige carácter y, precisamente por ello, cuando trabajamos juntos, no sumamos, multiplicamos».

«Que el Cristo Redentor, que nos observa desde la altura, sea testigo de un compromiso renovado. Operar con seguridad, cuidar la vida como el bien supremo y fortalecer una amistad militar que la historia ha sabido construir y que las nuevas generaciones deben sostener”, destacó el general Mardones.

A continuación, los miembros de la expedición Aconcagua 2026 del Ejército de Chile y del Ejército Argentino recibieron sus distintivos oficiales que los acompañarán durante su ascenso al monte de 6.960 metros de altura.

El comandante de la VIII Brigada de Montaña, el general de brigada Gonzalo Rodríguez, recordó la travesía de 2001, indicando que “aquella ascensión no fue exclusivamente un logro físico y técnico, sino un acto de confianza mutua en el que el esfuerzo compartido estableció bases sólidas para la relación militar actual entre Argentina y Chile. Recordar esta gesta es reafirmar que la Cordillera de Los Andes, lejos de dividir, une, y que la montaña continúa siendo un espacio de encuentro, formación y proyección común para ambas fuerzas”.

Finalmente, los representantes del Ejército de Chile y del Ejército Argentino posaron para la fotografía oficial en el Cristo Redentor de Los Andes, reafirmando su compromiso de fortalecer la hermandad, colaboración y confianza mutua entre las instituciones de ambos países.