La fragata “Almirante Juan de Borbón” zarpará mañana del Arsenal Militar de Ferrol para comenzar su despliegue internacional como buque de mando de la Agrupación Naval Permanente número 1 de la OTAN (Standing NATO Maritime Group 1, SNMG-1). Este despliegue se efectúa tras alcanzar el máximo nivel de certificación operativa, que valida la completa capacidad del buque para integrarse y liderar fuerzas multinacionales en contextos complejos.
La SNMG-1 es una de las fuerzas navales permanentes de la Alianza Atlántica y actúa principalmente en aguas del norte de Europa, llevando a cabo misiones de disuasión, defensa colectiva, presencia naval y fortalecimiento de la interoperabilidad entre las marinas aliadas, en un entorno estratégico especialmente desafiante.
Durante los próximos meses, el Estado Mayor de la agrupación ejercerá funciones a bordo de la fragata española. El COMSNMG-1, en su mayoría formado por personal español, será liderado por el contraalmirante Joaquín Ruiz Escagedo, de nacionalidad española. El relevo oficial de mando se espera que ocurra en los próximos días en el puerto de Den Helder (Países Bajos).
El comandante del buque, el capitán de fragata Miguel Romero, ha enfatizado que “la dotación afronta este desafío con profesionalidad y un alto sentido de la responsabilidad”, subrayando que “asumir el rol de buque de mando de una agrupación multinacional implica una mayor exigencia operativa diaria, especialmente en términos de planificación, coordinación y comunicaciones, pero la fragata y su equipo están completamente preparados”. En este sentido, agregó que “la integración del Estado Mayor a bordo se llevará a cabo con absoluta normalidad y resalta la capacidad de la Armada española para ejercer el mando en el ámbito aliado”.
La contribución de las fragatas de la clase F-100 a las agrupaciones navales permanentes de la OTAN es parte de un compromiso que se ha mantenido a lo largo del tiempo. Según el comandante de la 31.ª Escuadrilla de Superficie (COMANDES-31), el capitán de navío ferrolano Jesús González-Cela: “la primera fragata española en participar en una SNMG fue precisamente la ‘Almirante Juan de Borbón’, en el año 2005, integrándose en la SNMG-2 en el Mediterráneo, coincidiendo con la creación de estas agrupaciones permanentes”. Desde entonces, ha explicado que “España, a través de la Armada, ha formado parte de estas fuerzas navales de manera rutinaria durante las últimas décadas”.
Máximo nivel de certificación operativa
El despliegue actual ha requerido un riguroso periodo de preparación y adiestramiento. Según el comandante del buque, “el proceso es muy exigente, requiriendo mantener un alto nivel de alistamiento en todas las áreas del buque de forma simultánea”, una certificación que “acredita la capacidad de la fragata para operar en contextos complejos, integrarse en fuerzas multinacionales y asumir responsabilidades de mando”.
Desde el aspecto operativo, actuar como buque de mando implica un nivel adicional de exigencia. COMANDES-31 ha señalado que “el mando de una agrupación naval requiere un Estado Mayor embarcado, lo que implica una mayor responsabilidad y la necesidad de capacidades adicionales de alojamiento, así como sistemas de mando y control adecuados”.
Para llevar a cabo su misión, además de su dotación oficial, la fragata embarca una Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) de la 10.ª Escuadrilla de Aeronaves de la Armada, conformada por un helicóptero SH-60B, así como un Equipo Operativo de Seguridad (EOS) de Infantería de Marina del Tercio Norte.
La interoperabilidad es uno de los pilares fundamentales de las agrupaciones navales permanentes de la OTAN. En este contexto, el comandante de la 31.ª Escuadrilla de Superficie ha subrayado que “el proceso de alistamiento operativo y certificación de unidades que lleva a cabo la Armada, junto con la participación en ejercicios internacionales, garantiza que las dotaciones estén preparadas para liderar fuerzas multinacionales con eficacia”.
Junto a la dimensión operativa, este tipo de despliegues también tiene un impacto institucional significativo. Según González-Cela, “ejercer el mando de estas fuerzas supone un nivel superior de compromiso que aporta un notable prestigio dentro de la OTAN y del cual la sociedad española puede sentirse orgullosa”.
Acerca de la fragata “Almirante Juan de Borbón”
La fragata “Almirante Juan de Borbón” es la segunda unidad de la clase “Álvaro de Bazán” (F-100) y forma parte de la 31.ª Escuadrilla de Superficie. Considerada uno de los escoltas más avanzados de Europa, posee el sistema de combate AEGIS, que le confiere una destacada capacidad en guerra antiaérea, así como capacidades frente a amenazas de superficie y submarinas. El buque puede operar eficazmente en entornos de alta, media y baja intensidad y participar en misiones de prevención de crisis, ayuda humanitaria o embargos navales, entre otros. Zarpará durante este despliegue con una dotación de 228 hombres y mujeres, con regreso previsto a su puerto base en el Arsenal Militar de Ferrol a principios de abril.
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