La Armada de Chile ha desinstalado los lanzadores de misiles antibuque IAI Gabriel Mk 2 y el cañón popel Oto Melara (Leonardo) Compact de 76/62 mm en la lancha de acción marítima LAM-30 Casma como parte de su programa de modernización bajo la supervisión de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar).
Según lo informado por Infodefensa.com, la LAM-30 Casma es la segunda unidad de las tres de la clase Sa’ar IV que operan en la institución y que incorporará una nueva generación de sistemas de defensa de Chile con el fin de desarrollar y mantener tecnologías avanzadas, en el contexto del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCC) para los próximos años.
En este contexto, la LAM-31 Chipana, el primer buque del programa de actualización programado entre 2023 y 2025, ha recibido el sistema de control de fuego Saeta-4 y el nuevo radar RTN1-2D Fiura de Desarrollos de Automatización (Desa), así como el sistema de guerra electrónica DMA-306AD de Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), una filial de Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer).
Proceso de reactivación operacional
La Armada de Chile ha compartido un video en sus redes sociales mostrando las actividades de entrenamiento de la dotación de la LAM-30 Casma como parte de su proceso de reactivación operacional, en el que se puede observar la eliminación de los atriles de los misiles antibuque Gabriel Mk 2, que ya habían sido dados de baja, junto con la pieza popel Compact de 76/62 mm, reutilizando ese espacio para botes de goma Pumar.
Sobre el entrenamiento, el comandante de la LAM-30 Casma, capitán de fragata Christian Vaccaro, mencionó que la dotación ha realizado principalmente ejercicios de cubierta como hombre al agua, pilotaje de precisión, control de fallas, y algunos ejercicios de ingeniería, destacando la velocidad que puede alcanzar para desplazarse rápidamente en cualquier situación.
Acerca del esfuerzo realizado, comentó que «la dotación ha llevado a cabo un trabajo de recuperación increíble y, claramente, lo podemos ver hoy que ya está navegando y, por supuesto, surcando las olas con esta hermosa unidad de combate».
Somos la Fuerza
La LAM-30 Casma lleva su nombre en honor al combate naval que tuvo lugar durante la guerra contra la Confederación Perú Boliviana en el puerto homónimo, enfrentando a una división de la Escuadra Nacional de la Armada de Chile contra una flotilla enemiga en 1839.
Su presencia en un entorno marítimo complejo, con condiciones meteorológicas cambiantes en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, ha forjado el carácter de sus tripulaciones que, inspiradas en el lema Somos la Fuerza, que se deriva directamente del lema nacional Por la Razón o la Fuerza, reafirman su compromiso con la institución y la comunidad austral.
Los principales roles de la LAM-30 Casma y sus dos unidades hermanas, LAM-31 Chipana y LAM-34 Angamos, que fueron incorporadas en 1980 y 1997, respectivamente, tras su reclasificación de lanchas misileras a lanchas de acción marítima en 2022, incluyen el patrullaje y vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, búsquedas y rescates marítimos, así como el abordaje y registro de embarcaciones en aguas jurisdiccionales nacionales.
Las embarcaciones cuentan con una longitud de 58,1 metros, un ancho de 7,6 metros, un puntal de 4.95 metros, un calado de 2,7 metros y un desplazamiento de 450 toneladas. Están equipadas con motores diésel MTU 16V 396, que proporcionan una potencia de 13.000 hp y una velocidad máxima de hasta 31 nudos.