La recién divulgada Estrategia de Defensa 2026 de Estados Unidos expresa su intención de recuperar el control total del hemisferio occidental. Propone un nuevo estándar global sin precedentes del 5% del PIB en defensa para sus aliados de la OTAN y busca mantener el equilibrio de poder con China a través de la disuasión, evitando la confrontación. Las implicancias de esto para Chile, un país no perteneciente a la OTAN pero ubicado dentro del hemisferio occidental, son significativas y necesitan un análisis estratégico priorizado.

El hemisferio occidental como área de control exclusivo: un nuevo paradigma para Chile 2026

La Estrategia de Defensa Nacional 2026 marca un cambio radical en la política estadounidense hacia América Latina. Este documento no solo revive, sino que amplifica la Doctrina Monroe con el «Corolario Trump», afirmando que Estados Unidos ejercerá un control militar directo sobre lo que considera «terreno clave» en el hemisferio occidental. Para Chile, esto implica moverse en un nuevo orden regional donde su soberanía se verá frecuentemente cuestionada por las solicitudes de seguridad provenientes de Washington.

A pesar de esto, la relación entre Estados Unidos y Chile ha sido históricamente fructífera y basada en un entendimiento mutuo. A excepción del período del gobierno de Gabriel Boric, que concluye el próximo 11 de marzo, ambas naciones han disfrutado de altos niveles de cooperación, incluyendo intercambios militares, económicos y diplomáticos. Esto sugiere que las tensiones surgidas de la nueva Estrategia de Defensa podrían ser mitigadas a través de los canales de cooperación existentes.

China: disuasión a través de la fortaleza, no de la confrontación

El documento presenta una postura matizada respecto a China, aclarando que su objetivo es «Disuadir a China en el Indo-Pacífico a través de Fortaleza, No Confrontación». Esta distinción es vital para comprender las implicancias para Chile.

La visión estadounidense: balance, no dominación

El texto establece que Estados Unidos busca:

Oportunidades y desafíos únicos para Chile:

El espacio para la neutralidad pragmática

La estrategia estadounidense de «fortaleza sin confrontación» abre un margen donde Chile podría mantener relaciones económicas con China mientras fortalece sus vínculos de seguridad con Estados Unidos, siempre que:

La primera cadena de islas y América Latina

El documento enfoca esfuerzos en crear una «fuerte defensa de negación» en la Primera Cadena de Islas del Pacífico (Japón, Taiwán, Filipinas), lo que implica para Chile:

Comercio versus seguridad: un equilibrio delicado

El reconocimiento por parte de Estados Unidos de que el Indo-Pacífico representa más del 50% de la economía global indica su comprensión de la importancia del comercio con Asia. Para Chile:

El estándar del 5% del PIB: una exigencia de OTAN con efectos globales

Es importante aclarar que el nuevo estándar de gasto en defensa del 5% del PIB se establece específicamente para los aliados de la OTAN. Sin embargo, el documento señala que «promoveremos que nuestros aliados y socios cumplan con este estándar en todo el mundo, no solo en Europa.»

El modelo de aliado extra-OTAN: implicaciones para Chile

Como socio estratégico, pero no aliado formal, Chile enfrenta un escenario donde debe calibrar su respuesta a las expectativas estadounidenses, sin comprometer su autonomía estratégica.

Control del hemisferio occidental: las líneas rojas de Washington

El documento establece que Estados Unidos no tolerará que potencias externas (implícitamente China y Rusia) ejerzan «influencia indebida» en el hemisferio occidental. Para Chile, esto significa:

Inversiones chinas bajo la lupa

La Antártida como punto de tensión

Aunque no se menciona explícitamente, el control hemisférico sugiere que Estados Unidos podría:

Narcotráfico e inmigración: motivos para la intervención

La guerra contra el narcotráfico 2.0

El documento califica a los narcotraficantes como «Organizaciones Terroristas Extranjeras», lo que implica para Chile:

Control migratorio hemisférico

Aunque Chile no es una ruta principal hacia Estados Unidos, Washington espera:

El Estrecho de Magallanes y el Paso Drake: activos estratégicos

Estos pasajes marítimos, aunque no mencionados explícitamente, caen bajo el concepto de «terreno clave»:

Recomendaciones estratégicas actualizadas para Chile

Estrategia de «Cumplimiento Selectivo»

Diversificación inteligente

Fortalecimiento Institucional

Gestión del dilema China-Estados Unidos

Conclusión: el arte de la supervivencia estratégica

La Estrategia de Defensa 2026 de Estados Unidos presenta un panorama complejo pero no necesariamente catastrófico para Chile. La aproximación estadounidense de «disuasión sin confrontación» hacia China genera un espacio de maniobra que Chile debe aprovechar de manera inteligente.

El verdadero reto no es optar entre Washington y Beijing, sino desarrollar una estrategia sofisticada que:

La clave reside en entender que Estados Unidos no busca un conflicto directo con China, sino mantener un equilibrio de poder favorable. Chile puede navegar esta situación siendo:

El «Corolario Trump» estipula que Estados Unidos actuará de manera unilateral si sus intereses se ven amenazados. Chile debe asegurarse de que sus acciones nunca sean percibidas como una amenaza, mientras conserva la autonomía necesaria para proteger sus propios intereses vitales.

La nueva era no implica una confrontación inevitable, sino una competencia estratégica donde países medianos como Chile deben desarrollar un balance entre cooperación y autonomía. El éxito dependerá de la habilidad para interpretar correctamente las señales de ambas superpotencias y actuar con prudencia estratégica.

Por Augusto Scarella Arce // Director Sciat Facere, periodista, magíster en ciencias políticas y seguridad

Con Información de revistaseguridad.cl