En la segunda parte de una entrevista concedida a Infodefensa.com, Seongwoo Park, senior vicepresident de Naval Ship International Business de Hanwha Ocean, explicó las capacidades técnicas de sus plataformas navales, que combinan tecnología avanzada desarrollada en Corea con estándares de la OTAN.
El ejecutivo destacó las ventajas estratégicas del submarino Ocean 2000 en términos de sigilo, autonomía y baterías de iones de litio, así como las características de la fragata Ocean 4500, derivada de un exitoso programa de producción en serie.
Park también abordó el modelo de cooperación industrial a largo plazo que Hanwha Ocean plantea para Chile, el cual contempla transferencia tecnológica, capacitación especializada de personal chileno en Corea e integración progresiva de pequeñas y medianas empresas nacionales en su cadena global de suministro.
Según Park, los buques de Hanwha Ocean son interoperables con los estándares de la OTAN en cinco aspectos: requisitos de garantía de calidad durante el diseño y producción, estándares de seguridad y supervivencia, acuerdos de normalización para comunicaciones y procedimientos operacionales, sistema de codificación y apoyo logístico, e integración comprobada de armas y sistemas de combate estándar de la OTAN.
Park señaló que la Armada de la República de Corea realiza ejercicios continuos con la Armada de los Estados Unidos en el Pacífico, demostrando interoperabilidad total tras décadas de operaciones combinadas. Agregó que el submarino KSS-III fue preseleccionado en el Proyecto de Submarinos de Patrulla de Canadá, donde la plena interoperabilidad con la OTAN era un requisito fundamental.
Respecto al submarino Ocean 2000, Park identificó cuatro capacidades operativas clave: en primer lugar, el sigilo, que determina dónde puede operar, la distancia de aproximación y el tiempo de permanencia; en segundo lugar, la autonomía para transitar largas distancias y permanecer en estación sin apoyo externo; en tercero, las baterías de iones de litio que incrementan la autonomía en inmersión y flexibilidad táctica; y en cuarto, el paquete de armas con capacidad de ataque de largo alcance.
Sobre la fragata Ocean 4500, Park explicó que se trata de una embarcación de 4.000 toneladas derivada del programa FFX de la Armada de la República de Corea. Indicó que el programa FFX abarca 26 fragatas multipropósito en total, con Hanwha Ocean construyendo actualmente los buques 19 y 20, y diseñando los buques 21 y 22.
Park señaló que esta línea de producción sustenta una cadena de suministro madura con proveedores calificados, precios estables y disponibilidad de repuestos durante décadas. Agregó que el diseño sigue mejorando con cada buque entregado y que para Chile se ha adaptado hacia mayor autonomía y resistencia extendida.
Respecto a la integración de pequeñas y medianas empresas chilenas, Park indicó que Hanwha Ocean es el integrador de sistemas y no tiene preferencia sobre qué equipos se instalen en el buque, siempre que funcionen correctamente y reciban soporte adecuado. Señaló su disposición a desarrollar conjuntamente componentes críticos con la industria chilena, dejando la propiedad intelectual en el país.
Park añadió que un proveedor chileno calificado dentro de la cadena de suministro global de Hanwha Ocean podría abastecer programas de la compañía en todo el mundo, no solo los buques chilenos. Indicó que Hanwha Ocean está preparada para iniciar trabajo de identificación y calificación de proveedores con pequeñas y medianas empresas chilenas antes de cualquier decisión formal sobre el programa.
En materia de capacitación, Park explicó que Hanwha Ocean opera un centro de capacitación en su astillero que abarca soldadura, trabajos eléctricos, pintura y otros oficios navales, el cual ya atiende a trabajadores extranjeros. Complementariamente, se integrarían ingenieros chilenos en el equipo de diseño en Corea, se asignarían supervisores coreanos residentes en Chile durante la construcción inicial, y se realizaría certificación conjunta.
Respecto a sinergias multisectoriales, Park identificó tres áreas: la industria marítima general, donde las capacidades generadas por un programa naval se extienden al sector civil; el sostenimiento y reparación como negocio regional; y las operaciones polares, donde Corea y Chile comparten intereses en investigación y operaciones antárticas.
Park concluyó señalando que el aspecto más duradero de una asociación estratégica son las personas: ingenieros que trabajan en ambos países, oficiales entrenados en ambas armadas y empresas que abastecen a ambas industrias, un proceso que requiere aproximadamente una década en consolidarse.
Con Información de www.infodefensa.com
