jueves, 6 de agosto de 2026
Defensa

Hanwha Ocean propone a Chile construir buques con su apoyo técnico como socio estratégico de largo plazo

Hanwha Ocean se ha posicionado durante los últimos cincuenta años como una empresa líder mundial en la industria naval y offshore. Fundada en 1973 en su astillero de Geoje, Corea del Sur, la compañía se ha caracterizado por su enfoque en tecnología avanzada, innovación y producción de una amplia variedad de embarcaciones y plataformas.

Su trayectoria en el área de defensa está vinculada a la Armada de la República de Corea, con participación destacada en los proyectos de submarinos KSS-I y KSS-II. En 2021 entregó el KSS-III Dosan Ahn Chang-ho, el primer submarino diseñado y construido íntegramente en Corea. Además, construyó dos fragatas clase FFX del segundo lote para esa armada.

La empresa completó en 2004 la modernización de un submarino indonesio y en 2021 ganó una licitación para entregar tres nuevos submarinos a ese país, posicionando a Corea como el quinto mayor exportador mundial. Asimismo, ha suministrado fragatas a Bangladesh y Tailandia, así como buques de apoyo logístico a Reino Unido y Noruega.

Con ocasión de la visita a Chile del presidente de Hanwha Ocean, Insub Jung, como parte de la comitiva del mandatario surcoreano Lee Jae Myung, se realizó una entrevista con Seongwoo Park, senior vicepresident de Naval Ship International Business de Hanwha Ocean, para conocer la propuesta de la empresa para posicionarse como socio estratégico a largo plazo en los proyectos de construcción naval de la Armada de Chile.

Park se refiere a la visión de Hanwha Ocean para el mercado chileno, así como al modelo de transferencia tecnológica, desarrollo industrial y capacitación técnica que podría aportar la empresa para potenciar las capacidades de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) y la industria local en el marco del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval.

Hanwha Ocean considera a Chile prioritario por tres razones fundamentales. La primera es la ubicación geográfica, ya que Chile se encuentra en el Pacífico con proyección hacia el Atlántico Sur y acceso directo a la Antártica. La segunda es que Chile cuenta con una industria existente: Asmar construye y repara buques, las universidades forman ingenieros navales y existe una base de proveedores. La tercera es que Chile ha expresado claramente sus objetivos a través del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval y la Política de Construcción Naval 2025-2040, que requieren crear capacidad nacional con buques producidos en el país.

La empresa no considera a Chile solamente como un mercado comprador, sino como un centro industrial. Hanwha Ocean aborda adquisiciones de esta magnitud como una asociación a largo plazo en lugar de una simple venta, debido a que un buque de la armada presta servicio durante treinta o cuarenta años, y el mantenimiento, actualizaciones y trabajos de media vida representan la mayor parte del costo total. La política chilena apunta en la misma dirección al exigir que se construyan capacidades dentro del país.

La empresa ha adoptado este enfoque en otros mercados. En Estados Unidos adquirió el astillero de Filadelfia, ahora conocido como Hanwha Philly Shipyard, y está ampliando su capacidad. Para América Latina, considera que Chile es el lugar adecuado. Un astillero y una base de proveedores construidos según estándares de construcción y mantenimiento naval coreanos tendrían trabajo disponible en toda la región y a lo largo de la vida útil de los buques.

Respecto a la flexibilidad para integrar sensores, sistemas de gestión de combate, armamento y software de terceros, Hanwha Ocean se describe como altamente flexible. Los diseños se presentan como un punto de partida a ser adaptado según los requisitos chilenos específicos. La disposición general, autonomía, alcance, alojamiento, configuración de sensores y armas son aspectos a trabajar conjuntamente con la Armada de Chile.

El cliente tiene plena libertad para instalar en los buques los sensores, sistemas de gestión de combate, efectores y software de su propia elección. La Armada de Chile opera una flota que integra sistemas británicos, neerlandeses, franceses y estadounidenses, entre otros. Hanwha Ocean prefiere aprovechar el criterio operativo y técnico ya desarrollado en lugar de pedirle a Chile que lo abandone.

Para que Asmar Talcahuano desarrolle capacidades avanzadas de construcción de buques, Hanwha Ocean propone tres formas de asistencia. La primera es transferencia de tecnología, que abarca datos de diseño, ingeniería de producción, procedimientos de soldadura y construcción, sistemas de calidad y certificación. La segunda es desarrollo de la fuerza laboral, para que soldadores, armadores, electricistas, pintores e inspectores estén calificados según estándares navales. La tercera es investigación y desarrollo conjuntos.

A principios de 2024, en abril, Hanwha Ocean firmó un memorando de entendimiento con la Universidad Austral de Chile. Su Instituto de Ciencias Navales y Marítimas ya trabaja con Asmar en el marco del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval. La transferencia se llevaría a cabo por fases, entregando más en cada etapa. En la fase inicial, trabajadores chilenos construyen secciones del buque bajo supervisión de ingenieros coreanos. A medida que el astillero y la fuerza laboral se califican, los paquetes de trabajo se vuelven más grandes y la supervisión se vuelve más ligera. Para los últimos buques, Chile construye y Hanwha Ocean asesora.

La empresa ha realizado este proceso anteriormente. En Indonesia transfirió tecnología de submarinos a PT PAL durante más de una década, fase por fase, proceso que culminó con un submarino ensamblado en Surabaya. La forma y escala de la inversión directa son temas de discusión con las autoridades chilenas y con Asmar, y se derivarían del alcance del programa.

Con Información de www.infodefensa.com

Editor

Redacción.

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