El Presidente José Antonio Kast presentó una agenda integral contra el crimen organizado y el terrorismo, acompañada de una propuesta de reforma constitucional que establezca la protección de la seguridad ciudadana como obligación estatal.
Durante una cadena nacional, el mandatario destacó la aprobación de la ley de reconstrucción nacional, describiéndola como «uno de los cuerpos legislativos más importantes que se haya aprobado en los últimos 30 años. Abre una nueva etapa para el progreso de Chile que traerá más inversión, más crecimiento y más trabajo para los chilenos».
Kast señaló que «luego de más de 10 años de estancamiento, con un gasto estatal desbordado y una deuda pública en niveles históricos, llegó la hora de dejar de administrar la mediocridad y recuperar la grandeza de un país que volverá, con el aporte de todos, a ser un modelo para Latinoamérica y un orgullo para todos los chilenos».
Respecto a los indicadores económicos, afirmó que «miramos con atención, y sin triunfalismo, la cifra que el Banco Central entregó hace dos días: el Imacec de junio creció 2,4%, rompiendo cinco meses seguidos de caída. Un mes no hace una tendencia. Es el primer paso de un camino más largo que nos permita volver a crecer, a invertir y a soñar en grande otra vez».
No obstante, enfatizó que «el crecimiento no tiene sentido si una madre no puede caminar tranquila por la calle sin temor a que la asalten. Vivir sin miedo es un derecho humano y es una de las primeras, y más importantes obligaciones, que tiene cualquier Estado».
El Presidente anunció entonces que «hoy damos un paso adicional para recuperar la seguridad en nuestro país que marcará un antes y un después, tal como nos comprometimos en campaña. Vamos a perseguir, capturar, juzgar y condenar a todos los que buscan destruir nuestra sociedad. Seremos implacables. No habrá excusas ni treguas».
En cuanto a la persecución de delincuentes, indicó que «vamos a mantener el despliegue policial permanente en los 50 barrios más críticos del país, con copamiento, patrullaje y tecnología en cada uno de ellos. Nuestras siete áreas de gestión no persiguen delitos aislados: persiguen organizaciones completas, en su liderazgo, en su territorio y en su dinero. Vamos a perseguir a los que dirigen una banda, a sus ayudantes, encubridores, cómplices y testaferros, uno por uno. Nadie se va a esconder detrás de un menor de edad, de un abogado o de un domicilio falso».
Sobre las medidas de captura, expresó que «vamos a ampliar el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas, para que la policía tenga el tiempo que necesita para detener a los culpables. Vamos a ampliar la retención migratoria ilegal y la capacidad de expulsión efectiva de quien no tiene derecho a estar en Chile. Vamos a identificar y perseguir a los prófugos de la justicia que llevan mucho tiempo al margen de la ley. Y vamos a seguir reforzando el control de nuestras fronteras con zanjas, drones y monitoreo tecnológico permanente, para que nadie entre a Chile por donde no corresponde».
Respecto al juzgamiento, señaló que «el carabinero, el policía, gendarme o integrante de alguna de las ramas de las Fuerzas Armadas que actúe en legítima defensa, defendiendo su vida o la de un tercero, no va a ser tratado por la ley como si fuera el delincuente. Una barricada, un vehículo cruzado en una calle o un obstáculo intentando bloquear la calle ilegalmente podrá ser un delito. Y quien reclute a un niño para que dispare, transporte droga o vigile una esquina, va a enfrentar todo el peso de la ley, agravado y sin atenuantes».
El mandatario anunció que «vamos a enviar al Congreso una reforma constitucional que consagre, sin ambigüedad, que proteger la seguridad de las personas es un deber del Estado, y que nos permitirá tener un marco de acción mucho más amplio y herramientas más efectivas para combatir el crimen. Pertenecer a una organización criminal va a ser, por sí solo, un delito con penas agravadas. El narcotraficante que sigue dando órdenes desde la cárcel se va a someter a un régimen penitenciario especial que se lo impida. Y los bienes del crimen organizado van a ser decomisados y destruidos por una nueva agencia del Estado, sin excusas ni demoras».
Kast expresó que «el mensaje es claro y directo: los chilenos van a recuperar su libertad, y los delincuentes y narcotraficantes la perderán para siempre. Por primera vez, el Estado va a decir en su propia Constitución que proteger a su gente no es una opción más, sino una obligación. Será un mandato que ningún gobierno, de ningún color, podrá desconocer».
Informó además que «son más de 30 proyectos, algunos ya en el Congreso, que corresponden a mociones parlamentarias y otros que presentaremos en los próximos días, que van a cambiar la forma en que enfrentamos al crimen organizado en Chile».
El Presidente instruyó al ministro de Seguridad, Martín Arrau, para que «junto al Congreso saquen adelante esta Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo en el menor tiempo posible. Si para generar las condiciones que nos permitan reactivar la economía nos tomamos cuatro meses, espero que antes de Navidad aprobemos todas las herramientas que nos permitirán recuperar nuestra libertad de manos de los delincuentes».
Kast enfatizó que «la agenda de los chilenos es la seguridad de su barrio, es el sueldo de fin de mes, es la posibilidad de progresar con esfuerzo propio. Y esa agenda —la de ustedes— es la agenda de nuestro Gobierno. Cuando alguien les diga que estamos distraídos con otras cosas, sepan que no es cierto: estamos donde ustedes nos pusieron, trabajando para resolver lo que a ustedes les quita el sueño».
Concluyó que «seguridad, economía y empleo son los tres ejes de este Gobierno, y en los tres vamos en la misma dirección en la que va el país. Chile quiere creer. Chile quiere crecer. Chile quiere vivir en paz. Y nuestro Gobierno, con la misma determinación con que logró aprobar la Ley de Reconstrucción Nacional, y con la que busca lograr aprobar esta reforma de seguridad, no se va a desviar de su curso. Muchos dirán una vez más que aprobar esta ley será difícil. ¿Generará debate? Sí. Pero es todo por el bien de la Patria».
Con Información de radio.uchile.cl
