El Gobierno rechazó categóricamente la posibilidad de convocar a un plebiscito en caso de que sea rechazada la reforma constitucional en materia de seguridad, señalando que la resolución del debate debe centrarse en las negociaciones y modificaciones que actualmente se discuten en el Congreso.
La controversia surgió después de que el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, planteara públicamente a los medios que recurrir a la ciudadanía «era una opción que no se podía descartar» ante la compleja situación que enfrenta el proyecto en el Senado, donde se requiere un mínimo de 29 votos para su aprobación.
La megarreforma, que contempla cambios sustanciales como la implementación de un nuevo Estado de Excepción, ha generado críticas intensas tanto desde la oposición como desde sectores del propio oficialismo, incluyendo los parlamentarios de Renovación Nacional Diego Schalper y Andrés Longton.
El Presidente y sus ministros, entre ellos el titular de la Segpres José García Ruminot y el biministro Claudio Alvarado, precisaron que la consulta ciudadana no se encuentra contemplada en la normativa actual para esta fase del proceso legislativo.
Desde diferentes sectores tanto del oficialismo como de la oposición se enfatizó la necesidad de priorizar el trabajo prelegislativo y concentrar los esfuerzos en perfeccionar el contenido de las normas de seguridad a través de las comisiones del Congreso.
Con Información de revistaseguridad.cl
