sábado, 29 de agosto de 2026
Policial

Encuesta revela que más del 60% de los adultos mayores en Chile desconoce si sus datos personales fueron objeto de filtraciones en internet

En Chile, los intentos de fraude telefónico y extorsión dirigidos a adultos mayores han evolucionado hacia estrategias altamente personalizadas, aprovechando la exposición de información confidencial en internet.

Según un estudio de Kaspersky, el 61% de los chilenos mayores de 60 años desconoce los incidentes recientes de fuga de datos. Esta falta de conocimiento facilita el éxito de la ingeniería social, una técnica de manipulación psicológica mediante la cual los ciberdelincuentes utilizan datos precisos como nombres completos y domicilios para engañar a las víctimas.

Los adultos mayores se han convertido en un objetivo prioritario para los ciberdelincuentes debido a varios factores: menor familiaridad con las dinámicas del fraude digital, mayor confianza en canales tradicionales como las llamadas telefónicas y poca visibilidad sobre la cantidad de información personal que circula sobre ellos en internet. Los atacantes explotan esta combinación y utilizan datos reales para dar credibilidad a sus historias, generar urgencia y reducir la posibilidad de que la víctima cuestione la comunicación.

Utilizando información obtenida de bases de datos filtradas, los criminales pueden construir llamadas mucho más convincentes, mencionando datos exactos de la persona para hacerse pasar por bancos, instituciones o incluso familiares. Esa información real actúa como una prueba aparente de legitimidad y puede llevar a la víctima a bajar la guardia, facilitando fraudes financieros, robo de identidad u otros engaños.

El riesgo no solo radica en el desconocimiento, sino también en cómo reaccionan los adultos mayores al descubrir que sus datos han sido comprometidos. El estudio indica que el 53% revisa si en sus cuentas bancarias se registró alguna transacción no autorizada, el 41% cambia las contraseñas de sus cuentas digitales y otro 35% actualiza las claves de su banca en línea. Sin embargo, un preocupante 3% admite que «no hizo nada» tras enterarse de que su información fue expuesta en internet.

Esta desprotección digital se alinea con tendencias globales que muestran que las generaciones mayores suelen estar menos integradas en los hábitos de seguridad digital. A nivel mundial, aproximadamente el 21% de las personas mayores de 55 años no adopta ninguna medida para proteger a su entorno en línea.

Carolina Mojica, Gerente de Productos para el Consumidor para NOLA y SOLA en Kaspersky, señaló: «La ingeniería social es efectiva porque explota emociones humanas como el miedo, la confianza o el sentido de urgencia. Para las generaciones adultas que se incorporaron al mundo digital en una etapa más avanzada de su vida, reconocer las nuevas formas de fraude puede ser particularmente complejo, especialmente ahora que los ciberdelincuentes utilizan tecnologías como la inteligencia artificial para crear engaños cada vez más convincentes y personalizados. Si una llamada o un mensaje incluye información real, como el nombre o domicilio de la persona, es más fácil asumir que se trata de una comunicación legítima. Por eso, es fundamental fortalecer la educación digital desde la familia, hablar sobre cómo están evolucionando las estafas y apoyarse en herramientas de seguridad que permitan identificar y bloquear interacciones de riesgo antes de que el engaño tenga éxito».

Para ayudar a los adultos mayores a identificar llamadas o mensajes de estafa, los expertos de Kaspersky recomiendan que conozcan que si alguien menciona correctamente su nombre, domicilio u otra información personal durante una llamada, no deben asumir que es legítima, ya que esos datos pueden provenir de filtraciones. Se sugiere cortar la comunicación y verificar por canales oficiales, utilizando herramientas como Kaspersky Who Calls, que ayuda a identificar llamadas sospechosas o números desconocidos antes de contestar.

También recomiendan compartir menos información personal en internet, evitando publicar abiertamente datos como domicilio, teléfono, fecha de nacimiento, lugares que frecuentan o información sobre familiares. Es importante revisar la configuración de privacidad de redes sociales para limitar quién puede acceder a las publicaciones, ya que los ciberdelincuentes pueden combinar información disponible públicamente con datos obtenidos en filtraciones para construir llamadas y mensajes mucho más personalizados y convincentes.

Se aconseja apoyarse de los familiares para comprobar si la información ha sido expuesta, revisando periódicamente si alguna cuenta de correo electrónico aparece asociada a una filtración de datos utilizando servicios confiables de verificación de brechas. Si encuentran alguna exposición, deben cambiar de inmediato la contraseña de la cuenta afectada y de cualquier otra donde se haya reutilizado, activar la autenticación de dos factores y mantenerse especialmente atentos a llamadas o mensajes que utilicen datos personales para generar confianza.

También es importante establecer con el círculo cercano una forma de verificación familiar. Ante llamadas o mensajes que aseguren que un familiar está en problemas y soliciten dinero o información urgente, se debe acordar previamente una manera sencilla de comprobar su identidad, por ejemplo, una pregunta cuya respuesta solo conozca la familia. Nunca se debe realizar un pago basándose únicamente en una llamada, una voz o un mensaje; lo correcto es cortar la comunicación y contactar directamente a la persona a través de su número habitual.

Los expertos recomiendan proteger los dispositivos con herramientas de ciberseguridad, instalando una solución de seguridad confiable y manteniéndola actualizada en computadoras y teléfonos móviles para añadir una capa adicional de protección frente a las amenazas digitales. Estas herramientas pueden detectar y bloquear sitios fraudulentos, enlaces maliciosos y otras amenazas antes de que comprometan información personal o financiera. Soluciones como Kaspersky Premium alertan al usuario cuando detectan páginas sospechosas y ayudan a proteger datos y dispositivos mientras navega, realiza compras o utiliza servicios digitales.

Kaspersky es una empresa global de ciberseguridad y privacidad digital fundada en 1997. Con más de mil millones de dispositivos protegidos hasta la fecha contra ciberamenazas emergentes y ataques dirigidos, la profunda inteligencia sobre amenazas y experiencia en seguridad de Kaspersky se transforma constantemente en soluciones y servicios innovadores para proteger a individuos, empresas, infraestructuras críticas y gobiernos en todo el mundo. El completo portafolio de seguridad de la empresa incluye protección líder para la vida digital de dispositivos personales, productos y servicios de seguridad especializados para empresas, así como soluciones Cyber Immune para combatir amenazas digitales sofisticadas y en evolución.

Con Información de revistaseguridad.cl

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Redacción.

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