Chile se encuentra en un periodo determinante para la ciberseguridad. La consolidación de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI), la clasificación de operadores de importancia vital y el progreso en la definición de estándares básicos obligatorios están llevando a instituciones públicas y privadas a evaluar cómo protegen sus sistemas, datos y la continuidad de sus servicios.
Esta situación cobra especial importancia en sectores como energía, transporte, salud, telecomunicaciones, servicios financieros y seguridad pública, donde un incidente digital puede trascender lo meramente informático y afectar directamente la operación, la atención a las personas o la disponibilidad de infraestructura crítica.
La Ley N° 21.663 establece obligaciones permanentes para prevenir, reportar y resolver incidentes de ciberseguridad. Sin embargo, cumplir con protocolos o completar evaluaciones no asegura que una organización pueda mantener sus servicios durante un ataque. El desafío consistirá en demostrar que los planes funcionan, que las responsabilidades están definidas y que existen capacidades reales de recuperación.
David Méndez, Business Development Manager de Genetec, señaló que «las organizaciones tendrán que pasar de demostrar que cuentan con políticas a comprobar que pueden sostener su operación durante un incidente. La resiliencia se construye antes de una crisis, identificando activos y dependencias, reduciendo puntos vulnerables y practicando cómo responder cuando una tecnología deja de estar disponible».
La expansión de dispositivos conectados amplía la superficie de ataque. Cámaras, sensores, controles de acceso y otros equipos pueden operar durante años y, si no se administran adecuadamente, conservar credenciales débiles, firmware desactualizado o configuraciones que faciliten accesos no autorizados.
Méndez añadió que «la ciberseguridad de una organización no termina en sus computadores o servidores. Debe considerar cada dispositivo conectado a la red, con autenticación robusta, permisos centralizados, comunicaciones cifradas y actualizaciones continuas. Si las áreas responsables trabajan de forma aislada, pueden quedar brechas invisibles entre la infraestructura física y la digital».
Otro reto será aprovechar la inteligencia artificial sin perder el control sobre la información. Estas herramientas pueden ayudar a detectar patrones, priorizar alertas y acelerar investigaciones, pero su uso debe contemplar propósitos definidos, supervisión humana y reglas claras sobre qué datos se recopilan, durante cuánto tiempo se conservan y quiénes pueden acceder a ellos.
La entrada en vigencia de la Ley N° 21.719 de Protección de Datos Personales, prevista para el 1 de diciembre de 2026, elevará las exigencias sobre privacidad y gobernanza. Para las organizaciones, esto significará revisar no solo la seguridad técnica de sus plataformas, sino también la trazabilidad, minimización y protección de la información durante todo su ciclo de vida.
Las cadenas de suministro tecnológicas seguirán siendo un punto crítico. Una organización puede fortalecer sus controles y continuar expuesta a través de proveedores, integraciones o componentes sin soporte. Evaluar a terceros y mantener visibilidad sobre las dependencias será fundamental en la gestión de riesgos.
Méndez concluyó que «Chile está dando pasos importantes con una institucionalidad y estándares más claros. El desafío ahora es que ese avance se traduzca en prácticas cotidianas, tecnologías seguras por diseño, capacitación y una colaboración efectiva entre áreas, proveedores e instituciones. La ciberseguridad debe entenderse como una capacidad permanente para proteger a las personas y mantener los servicios disponibles».
Genetec Inc. es una compañía de tecnología global que ha estado transformando la industria de la seguridad electrónica durante más de 25 años. Su portafolio de soluciones permite a empresas, gobiernos y comunidades de todo el mundo proteger a las personas y los activos, mientras mejora la eficiencia operativa y respeta la privacidad individual.
La compañía ofrece soluciones líderes para gestión de video, control de acceso y ALPR, todos construidos sobre una arquitectura abierta y diseñados con la ciberseguridad desde su base. Su portafolio también incluye soluciones de detección de intrusos, intercomunicación y gestión de pruebas digitales.
Con sede en Montreal, Canadá, Genetec atiende a más de 42.500 clientes a través de una extensa red de socios de negocios acreditados y consultores en más de 159 países.
Con Información de revistaseguridad.cl
