lunes, 12 de octubre de 2026
Defensa

Babcock propone a la Armada de Chile la construcción en el país de fragatas Arrowhead 140 con transferencia tecnológica

La empresa británica Babcock International busca sellar una alianza estratégica con la Armada de Chile y generar capacidades para construir localmente la fragata Arrowhead 140. La propuesta contempla la transferencia de conocimiento y tecnología, con la participación de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) y de la industria naval del país.

Los detalles de la oferta fueron expuestos en una entrevista concedida al diario El Mercurio de Valparaíso por sir Nick Hine, exvicealmirante de la Royal Navy y actual director ejecutivo de Babcock International, quien visitó el país a comienzos de octubre para explorar vías de cooperación y presentar las capacidades de la firma en la construcción de buques.

Según Hine, Babcock aspira a posicionar la Arrowhead 140, el diseño que sirve de base para las nuevas fragatas Type 31 de la Royal Navy y que también ha sido elegido por Polonia e Indonesia. En ambos países, los programas contemplan la construcción de los buques en territorio nacional, mediante acuerdos que incluyen apoyo de ingeniería, transferencia de capacidades y participación de la industria local.

“Lo que estamos intentando hacer es involucrarnos en una serie de conversaciones de colaboración con la industria chilena”, explicó Hine. El directivo precisó que estos acercamientos se desarrollan en tres planos: entre los gobiernos de Chile y Reino Unido, entre ambas armadas y entre Babcock y los actores de la industria chilena.

Las conversaciones con la Armada de Chile se encuentran en una etapa inicial, aunque la compañía espera avanzar hacia una asociación de largo plazo. “Nos encantaría poder concretar esta alianza estratégica”, afirmó el ejecutivo.

La incorporación de una fragata de nueva construcción permitiría a la Armada de Chile acceder a una plataforma con tecnología actual y con posibilidades de crecimiento durante su vida útil. Hine observó que gran parte de los buques que opera hoy la institución son plataformas de segunda mano provenientes de la Royal Navy, correspondientes a generaciones tecnológicas anteriores.

“Arrowhead sería una plataforma nueva, transferida desde Reino Unido o construida aquí en Chile”, sostuvo el ejecutivo, quien destacó que el diseño ofrece ventajas en materia de tecnología, estándares medioambientales y emisiones, además de contar con márgenes de espacio, peso y potencia para sumar nuevas capacidades a medida que evolucionen los requerimientos operativos.

La arquitectura de la fragata también permite ajustar su configuración a las necesidades de cada armada. Hine explicó que el buque puede integrar distintos sistemas de armas, sistemas de gestión de combate y helicópteros, lo que facilitaría su adaptación a los requisitos operacionales de Chile.

A la propuesta se suma el concepto Armor Force, basado en la combinación de plataformas tripuladas y no tripuladas para ampliar las capacidades de las fuerzas navales. Bajo este esquema, la Arrowhead 140 actuaría como fragata de comando, coordinando buques de superficie no tripulados destinados a cumplir distintas funciones, desde la guerra antiaérea hasta misiones de ataque y defensa.

“Es, efectivamente, una serie de plataformas tripuladas y no tripuladas trabajando juntas para entregar mayor capacidad y flexibilidad”, explicó Hine. La aplicación de este concepto en Chile dependería de una asociación entre la industria y las armadas de ambos países, así como de los requerimientos que defina la Armada de Chile.

Los programas que Babcock desarrolla en Polonia e Indonesia constituyen los principales antecedentes que la empresa presenta para respaldar su oferta a Chile. Ambos países han seleccionado el diseño Arrowhead 140, aunque con configuraciones ajustadas a sus respectivas necesidades operativas y a los sistemas de combate que utilizarán sus armadas.

En el caso polaco, la fragata Wicher forma parte de un programa de tres unidades basadas en el diseño británico. Hine señaló que el buque conserva la arquitectura de la Arrowhead 140, pero incorpora diferencias en su configuración y equipamiento, y que la compañía brinda apoyo de ingeniería durante el desarrollo del programa.

Indonesia, por su parte, dispone de licencias para construir cuatro fragatas basadas en el mismo diseño. La experiencia de ambos países demuestra, según Hine, cómo una plataforma común puede adaptarse a diferentes requisitos nacionales sin perder las ventajas asociadas a una arquitectura compartida.

“Están basadas en el mismo diseño y nosotros los apoyamos en términos de ingeniería y entrega”, señaló Hine. El ejecutivo recalcó que las fragatas pueden contar con sistemas de mando y armamento diferentes, pero mantienen una línea de diseño común y una base industrial que permite compartir experiencia y conocimientos entre operadores.

La compañía plantea que Chile podría beneficiarse de ese modelo mediante la cooperación con socios británicos y el aprovechamiento de las lecciones aprendidas en otros programas. El objetivo sería desarrollar capacidades locales sin tener que repetir todos los procesos de aprendizaje que Babcock y sus socios atravesaron durante la construcción de estas plataformas.

El desarrollo de una eventual línea de construcción de fragatas en Chile exigiría una colaboración estrecha entre Babcock y la industria nacional, con especial atención a las capacidades existentes y a las necesidades de modernización. Hine recordó que la compañía cuenta con experiencia en la construcción de las Arrowhead 140 y las Type 31 en Reino Unido, además de los programas que impulsa en Polonia e Indonesia.

“Compartir conocimiento y tecnología sería realmente importante”, afirmó el ejecutivo, quien valoró las capacidades digitales de los astilleros británicos y la posibilidad de aplicarlas para hacer más eficiente la construcción naval en Chile.

La iniciativa podría contemplar también el traslado de especialistas británicos para trabajar junto a los equipos locales y transmitir conocimientos técnicos. Hine precisó que la dimensión de esa participación dependería de los requerimientos chilenos, aunque recalcó que el objetivo es desarrollar los buques en el país y con personal nacional. “Esto se trata de construir barcos en Chile, con chilenos y para Chile”, resumió.

En la visión del directivo, la transferencia de capacidades podría llevar a la industria naval chilena más allá de la renovación de su propia flota. “Transferir nuestras habilidades a Chile permitiría que se convierta en una potencia en construcción de fragatas”, aseguró, al plantear la posibilidad de que el país desarrolle capacidades para fabricar buques de guerra complejos e incluso se proyecte como un centro regional.

Una eventual incorporación de la Arrowhead 140 también profundizaría la relación entre la Armada de Chile y la Royal Navy, unidas por más de dos siglos de vínculos históricos. Hine señaló que la operación de plataformas basadas en un diseño común podría favorecer los intercambios de equipos, el entrenamiento y las cadenas de suministro, aunque la decisión de adquirir estas fragatas corresponde a Chile.

Con Información de www.infodefensa.com

Editor

Redacción.

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