El general del aire Hugo Rodríguez, quien dejó el cargo de comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), abordó los retos que enfrentará la institución al incorporar un avión de combate de quinta generación. Sus declaraciones tuvieron lugar durante la ceremonia de cambio de mando celebrada el viernes 30 de octubre.
El 24 de septiembre, el ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, había informado el comienzo oficial del proceso destinado a sustituir la flota de cazas Northrop Grumman F-5E/F Tigre III, aeronaves que llevan 50 años prestando servicio en la rama aérea chilena, tal como informó Infodefensa.com.
De acuerdo con Barros, los F-5E/F Tigre III asignados al Grupo de Aviación N° 12 «se encuentran operativos en óptimas condiciones, pero se aproxima el término de su vida operacional». Por esa razón, la autoridad ordenó que la FACh «inicie los estudios y procesos formales destinados a definir su reemplazo y determinar la aeronave que deberá asumir esa capacidad estratégica en las próximas décadas».
En su discurso de despedida, el general Rodríguez afirmó que «la preparación para la incorporación de una aeronave de quinta generación será exigente, requiere educación, infraestructura, integración digital y entrenamiento».
El oficial, que entregó el mando de la institución, sostuvo además que este relevo significa «la continuidad de los proyectos, la maduración de las capacidades y la responsabilidad de seguir avanzando».
Rodríguez precisó que, en los años venideros, la Fuerza Aérea necesitará «personal altamente preparado, infraestructura adecuada, sistemas interoperables y una arquitectura digital capaz de integrar sensores, información y decisiones».
Para cerrar su intervención, el general subrayó que «ninguna transformación tecnológica tendrá sentido si olvidamos lo esencial: las instituciones no trascienden solo por sus equipamientos, sino por sus valores».
Con Información de www.infodefensa.com
