Rusia abre una planta de municiones para fusiles de asalto Kalashnikov en Venezuela, que también producirá los propios fusiles.

Como un avance importante en la consolidación de la colaboración tecnológica entre Rusia y Venezuela, ha comenzado la primera fase de la planta venezolana dedicada a la fabricación de munición para fusiles de asalto Kalashnikov. Esta instalación, situada en la ciudad de Maracay (Aragua), inició su construcción hace 19 años.
Kalashnikov comienza la fabricación del fusil de asalto AK-308M y del AK-12SC.

Es una realidad la necesidad de actualizar las armas utilizadas por los combatientes de distintos países. Diversas empresas están invirtiendo en diseños de fusiles de asalto mejorados en términos de ergonomía y potencia de fuego, como el AK-308M de la firma rusa JSC Concern Kalashnikov.