Después de múltiples y arduas gestiones a nivel ministerial y superando numerosos obstáculos, regresan a Uruguay los 200 efectivos que hasta hace poco no lograban ser repatriados por medio de la ONU tras los ataques del grupo M-23, respaldado por Ruanda, en la frontera oriental de la República Democrática del Congo, en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur. Durante estos enfrentamientos, las tropas uruguayas lamentaron la muerte de un efectivo y varios heridos, siendo uno de ellos de gravedad. De igual manera, se envía a su relevo hacia este destino.