A lo largo de este periodo, se llevaron a cabo operaciones en el ámbito de la Alianza Atlántica y de manera conjunta con el Ejército de Tierra y el Ejército del Aire y del Espacio, así como actividades bilaterales con Portugal y Francia, todo bajo el control operativo del comandante del Mando de Operaciones.
Gran despliegue de medios humanos y materiales
El Grupo de Combate Expedicionario ‘Dédalo25’, comandado por el contralmirante Antonio González del Tánago de la Lastra, ha contado con la participación de alrededor de 1.850 militares de la Armada, provenientes del buque ‘Juan Carlos I’, la fragata ‘Blas de Lezo’ y el buque de aprovisionamiento en combate (BAC) ‘Cantabria’, además del Segundo Batallón de Desembarco de la Brigada de Infantería de Marina.

Desembarco de un vehículo de transmisiones en el desarrollo del despliegue Dédalo 2025. Foto: Estado Mayor de la Defensa
Entre el material y equipo disponibles, destacan las aeronaves Harrier AV8B+, los helicópteros SH60B, SH60F y H135, así como los vehículos de la Infantería de Marina y las lanchas de desembarco del Grupo Naval de Playa. Este despliegue ha permitido nuevamente demostrar la capacidad de operar de manera autónoma y la total interoperabilidad con otros ejércitos, países aliados y la Alianza Atlántica, evidenciando su adaptación y flexibilidad ante diferentes circunstancias.
Durante dos días, la agrupación se integró en las Fuerzas Navales de Ataque y Apoyo de la OTAN (STRIKFORNATO) para realizar actividades operativas conjuntas Neptune Strike 25 en aguas del mar Tirreno.
En esta ocasión, los buques llevaron a cabo ataques de largo alcance desde el Mediterráneo central hacia zonas de entrenamiento con fuego real en Croacia, Eslovaquia y Rumanía. Las misiones de vuelo de los cazas, lanzados desde el ‘Juan Carlos I’, contaron con el apoyo de controladores multinacionales de ataque terminal conjunto (JTAC) en tierra en los mencionados países.
Por otro lado, en los cruces tácticos del estrecho de Gibraltar, el Grupo de Combate Expedicionario integró, a bordo de la fragata ‘Blas de Lezo’, efectivos y equipos del Regimiento de Artillería núm. 4 (RACTA IV) del Ejército de Tierra, que hicieron posible contar con su capacidad de sensores de control y vigilancia. Esto permitió a la agrupación naval monitorizar todo el paso del estrecho, asegurando su seguridad durante esta etapa de la navegación.
En acciones conjuntas con el Ejército del Aire, se llevó a cabo una misión aérea con los aviones Harrier AV8B+, realizando vuelos de interdicción aérea a larga distancia para atacar objetivos protegidos sin ser detectados.

Toma del Harrier en la cubierta del Juan Carlos I durante el despliegue Dédalo 2025. Foto: Estado Mayor de la Defensa
El Grupo de Combate Expedicionario ‘Dédalo’ también colaboró con el destructor francés ‘Chevalier Paul’ en el Mediterráneo, participando en ejercicios de guerra de superficie, combate aéreo, aprovisionamiento en la mar y asistencia externa al BAC ‘Cantabria’ por parte del equipo del buque francés.
Acciones de la Infantería de Marina
Durante el despliegue Dédalo 25-2, las unidades de Infantería de Marina tuvieron un papel destacado. En Baleares, llevaron a cabo un raid anfibio realizando un desembarco para tomar posiciones en tierra. Asimismo, en la fase final del despliegue, ejecutaron operaciones anfibias, aéreas, navales y terrestres durante tres días en aguas del Océano Atlántico. La Fuerza de Desembarco del Grupo de Combate Expedicionario ‘Dédalo’ realizó una entrada inicial de una Fuerza Anfibia en un entorno de alta intensidad, enfrentándose posteriormente a una fuerza opositora en posición defensiva que utilizó drones. Esta operación fue una preparación para acciones ofensivas, con una demostración programada para el 8 de julio de un desembarco en la playa de La Malagueta (Málaga).
Se espera que esta exhibición dinámica presente los medios de la Armada durante un desembarco anfibio. Infantes de Marina, aviones, helicópteros, embarcaciones rápidas y lanchas de desembarco participarán en un escenario simulado de rescate de rehenes. La actividad contará con la presencia del buque insignia de la Armada, el ‘Juan Carlos I’, así como con el buque ‘Galicia’, que podrán ser observados desde la playa.
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El Galicia y el LHD Juan Carlos I durante el despliegue Dédalo 2025. Foto: Estado Mayor de la Defensa
Dédalo 25: potencia naval de España
Esta segunda fase demuestra una vez más la capacidad del Grupo de Combate Expedicionario para operar en diversos escenarios de alta complejidad, ya sea de manera independiente o en colaboración con otros ejércitos y países aliados, integrados en el mando de la Alianza Atlántica. Dédalo 25 continuará con el despliegue en los próximos meses, incluyendo nuevas actividades de vigilancia marítima y aérea, así como operaciones de cooperación internacional.
El Grupo de Combate Expedicionario está equipado, entrenado y preparado para intervenir en todos los dominios: marítimo, aeroespacial, terrestre, ciberespacial y cognitivo, durante un prolongado periodo. Para ello, cuenta con una amplia gama de medios y tecnología avanzada que permite una mayor eficacia y operatividad. Estos recursos, junto con las tácticas y procedimientos, son interoperables con otros ejércitos, así como con las Marinas y ejércitos de países aliados. Además, se caracteriza por su capacidad de desplegarse en todo el mundo durante un amplio periodo de tiempo y realizar ataques de largo alcance.
(Fuente y fotos: Estado Mayor de la Defensa)
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