Con el objetivo de preservar su liderazgo en el ámbito marítimo ante el crecimiento de potencias como China, la Marina de Estados Unidos (US Navy) ha iniciado su más significativa modernización desde la Guerra Fría: en los últimos cinco años ha añadido 35 nuevos buques de guerra, una cifra que refleja tanto la necesidad estratégica como la capacidad industrial de la nación para hacer frente a un entorno geopolítico cada vez más complejo.