Boeing, una de las principales empresas en la industria de defensa de EE. UU., enfrenta una interrupción notable tras el inicio de una huelga el lunes 4 de agosto por parte de más de 3.200 empleados en sus instalaciones de Misuri e Illinois, encargados de la producción de aviones de combate y sistemas de armamento. Este parón es parte de una acción sindical liderada por la International Association of Machinists and Aerospace Workers (IAM), marcando la primera huelga en casi 30 años en el sector de defensa de Boeing. La situación pone en riesgo la fabricación de sus icónicos cazas F-15, F/A-18 y el nuevo avión de 6ª generación F-47, fundamental para los planes militares de la actual Administración en el nuevo panorama global de la próxima década.