El reciente secuestro de 34 soldados de las Fuerzas Especiales del Ejército colombiano en una zona rural del municipio de El Retorno, en el departamento de Guaviare, ha encendido nuevamente las alarmas sobre el poder que siguen ejerciendo las disidencias de las FARC en varias regiones del país. Los hechos ocurrieron el pasado 26 de agosto, justo después de un operativo militar en el que fue abatido alias “Dumar” o “Chito”, uno de los jefes de la estructura armada liderada por Iván Mordisco, uno de los principales cabecillas de las disidencias.