En un pacto histórico para fortalecer la cooperación en defensa entre Noruega y el Reino Unido, ambos gobiernos han revelado un acuerdo estratégico que contempla la compra de cinco fragatas Tipo 26, específicamente diseñadas para operaciones de guerra antisubmarina. Este acuerdo no solo fortalecerá la seguridad marítima en el flanco norte de la OTAN, sino que también promete tener un impacto económico considerable en el Reino Unido, generando miles de empleos y potenciando la industria de defensa británica.