Chile ha reafirmado su confianza en la preparación y capacidad de sus Fuerzas Armadas tras el anuncio de que Estados Unidos ha aprobado una posible venta de 10 F-16C y dos F-16D Block 70 de Lockheed Martin a Perú por 3.420 millones de dólares.
En relación al proceso de adquisición de nuevos aviones de combate para la Fuerza Aérea del Perú, donde también compiten el JAS-39 Gripen E de Saab y el Rafale de Dassault, la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Camila Vallejo, manifestó que “no es nuestra responsabilidad pronunciarse sobre las compras que realiza otro país en materia de defensa».
Asimismo, la autoridad resaltó: «Nos sentimos completamente orgullosos y orgullosas de nuestra Defensa Nacional, de nuestras Fuerzas Armadas, así como del desarrollo, evolución y preparación que han tenido, y eso es algo que nuestros compatriotas pueden constatar, respecto al poder del Ejército, de la Fuerza Aérea y de las Fuerzas Armadas que existen en nuestro país».
Algunos congresistas han expresado preocupación ante la posibilidad de que Perú amplíe su capacidad aérea, considerando que Chile no debe quedarse atrás en el ámbito de la disuasión. También han surgido interrogantes sobre si el gasto militar ha mantenido su ritmo conforme a las necesidades actuales del entorno internacional.
Ante estas posiciones, la ministra Vallejo enfatizó que «el gasto militar de nuestro país ha sido coherente con los objetivos que buscamos y también equilibrado con las otras áreas que demanda nuestro país en cuanto al gasto público».