El 22 de septiembre se celebró una ceremonia de gran importancia para la Royal Navy británica: culminó la entrega de un nuevo activo naval significativo y dio inicio la construcción de un nuevo submarino. Se ha recibido el sexto de los siete submarinos de ataque de propulsión nuclear de la clase Astute. El HMS (His Majesty’s Ship) “Agamemnon”, lleva el nombre del rey de Micenas y comandante de los griegos en la Guerra de Troya.


Este buque presenta capacidades extraordinarias frente a las actuales amenazas convencionales y asimétricas. Sus formas furtivas le permitirán desplazarse sigilosamente por los océanos, recopilando información, persiguiendo objetivos y, gracias a su planta nuclear que le confiere una autonomía casi ilimitada, disparar torpedos, misiles de crucero y otros armamentos.


La llegada del submarino HMS “Agamemnon” a la Royal Navy cobró mayor relevancia con la presencia del rey Carlos III durante la ceremonia, acompañado por autoridades como el Secretario de Defensa John Healy y altos mandos de la Marina británica.




Carlos III estuvo presente en la ceremonia llevada a cabo el 22 de septiembre en el astillero de BAE Systems en Barrow. (BAE Systems)


En la misma jornada, se celebró la ceremonia de primer corte de chapa del cuarto submarino nuclear balístico de tipo Dreadnought, designado HMS King George IV, que reemplazará a los actuales submarinos del tipo Vanguard. Estos submarinos son fabricados por BAE Systems en el astillero de Barrow y se espera su entrega a partir de los primeros años de la próxima década.


El HMS “Agamemnon” es un innovador submarino de ataque de propulsión nuclear que mide 97 metros de largo y tiene un desplazamiento de 7.400 toneladas, lo que le permite navegar con destreza y sigilo en cualquier mar u océano del planeta.


Este submarino se unirá a los cinco de la misma clase que ya están en servicio en la Royal Navy. Según se ha informado, partirá pronto de las instalaciones de Barrow para completar una serie de pruebas de navegación antes de su activación militar.


La construcción de submarinos en el astillero de Barrow genera una gran cantidad de puestos de trabajo directos e indirectos, estimados en 13.500 personas, incluyendo los 1.000 que se han sumado -un crecimiento del 7%- desde julio de 2024.


En total, la Royal Navy está incorporando, gracias a importantes inversiones financieras, once nuevos submarinos nucleares de ataque y balísticos, llevando a cabo una completa renovación de sus capacidades para hacer frente a diversas amenazas en las próximas décadas. Los submarinos, y en particular aquellos con propulsión nuclear como el recién llegado HMS Agamemnon, se consideran plataformas esenciales, y es fundamental que los gobiernos consideren invertir en ellos, tanto en mayor número como en tecnología, como una apuesta por la seguridad futura que será muy beneficiosa. (Octavio Díez Cámara)

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