El Ejército de Tierra reforzará de manera inmediata sus capacidades actuales de Artillería mediante un programa que busca optimizar y modernizar los sensores utilizados para identificar los orígenes de los fuegos enemigos. Esta iniciativa, contratada con la empresa sueca Saab y gestionada a través de la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA, NATO Support  and Procurement Agency) para facilitar y acelerar los tiempos de ejecución de la transformación deseada, tiene como objetivo mejorar, en términos de capacidades técnicas y tecnológicas, los radares contrabatería ARTHUR (Artillery Hunting Radar) que se encuentran en uso en el Regimiento de Artillería Lanzacohetes (RALCA) 63 del Mando de Artillería de Campaña (MACA).