La Aviación Naval desempeñó un papel destacado en la navegación costera llevada a cabo el 31 de octubre por la Armada de Chile entre las comunas de Concón, Viña del Mar y Valparaíso. Se desplegaron un total de tres aviones de exploración aeromarítima y cinco helicópteros que acompañaron el paso de los buques de la Escuadra Nacional y Comando Anfibio y Transportes Navales.
Dicha navegación marcó el cierre de un ciclo de entrenamiento de casi dos meses en el que participaron las fragatas antisubmarinas Type 22 FF-19 Almirante Williams y Type 23 FF-05 Almirante Condell; la fragata antiaérea clase Adelaide FFG-11 Capitán Prat; la multipropósito clase M FF-18 Almirante Riveros; el petrolero AO-53 Araucano, así como las barcazas clase Batral LST-92 Rancagua y LST-95 Chacabuco, que demostraron su preparación, interoperabilidad y capacidad de respuesta de las fuerzas operativas de la institución en las aguas australes.
Para esta actividad, la Aviación Naval desplegó dos aviones de exploración aeromarítima y lucha antisubmarina: el Airbus Defence and Space C295 Persuader (P295) y un Lockheed Martin P-3ACH Orion, ambos del Escuadrón de Exploración Aeromarítima VP-1, encargado del patrullaje de largo alcance y la guerra antisubmarina.
En cuanto a las aeronaves de ala rotatoria, participaron dos helicópteros de ataque Airbus AS332F1 Cougar (SH-32) y un helicóptero de transporte AS332L Super Puma (HH-32) del Escuadrón de Helicópteros de Ataque HA-1, cuyo rol principal es la guerra antisuperficie y antisubmarina en apoyo de la Escuadra Nacional. Sus capacidades también les permiten realizar rescate aeromarítimo tanto diurno como nocturno.
Adicionalmente, un helicóptero Airbus AS365 Dauphin (HH-65) y un H125 (HH-50) del Escuadrón de Helicópteros de Propósitos Generales HU-1 participaron en la actividad, realizando fotografías y videos. Este escuadrón es responsable de la formación básica de pilotos de helicópteros y de llevar a cabo labores de rescate a lo largo del año en el litoral y el territorio marítimo nacional.