Los Comandos Infantes de Marina (IM) de la Armada de Chile celebraron el 28 de noviembre el 57° aniversario de esta especialidad de combatientes, que son esencialmente anfibios y están entrenados en técnicas y tácticas que les permiten infiltrarse por tierra, aire o mar para realizar operaciones especiales en cualquier condición climática y de terreno.

Los primeros Comandos IM fueron entrenados en cursos de Scuba Diving, USM Recon, Ranger y Mountain Leadership en Estados Unidos. La Escuela de Infantería de Marina llevó a cabo el primer curso en 1969, el cual tuvo una duración de cinco meses e incluyó temas como buceo, armamento, reconocimiento anfibio, lectura de cartas y fotografía aérea, atención sanitaria en campaña, patrullaje, inteligencia de combate, técnicas de terreno, técnicas de montaña, comportamiento como prisionero de guerra, supervivencia, evasión y demoliciones.

Estos especialistas están actualmente muy bien preparados para conducir misiones de alta, media o baja complejidad, desarrollándose en mar, aire o tierra. Para ello, poseen un extenso entrenamiento que les permite realizar eficientemente las tareas asignadas por la Armada de Chile, tanto en tiempos de paz como en situaciones de conflicto.

En cualquier clima y terreno

El curso de Comando IM incluye instrucción y capacitación técnica en armamento, operación de botes, demolición, reconocimiento anfibio, entrenamiento físico militar, montañismo, combate cuerpo a cuerpo, paracaidismo e inserción por medios aéreos, entre otros conocimientos que les permiten operar en cualquier clima y terreno.

Las unidades de Comandos IM son las únicas unidades de Fuerzas Especiales de la Infantería de Marina. Las Unidades Tácticas de Comandos IM (Utaco) se organizan en patrullas de Fuerzas Especiales y operan de manera independiente, desempeñando roles de acción directa o reconocimiento especial. Desde enero de 2006, los Comandos IM, junto a los Buzos Tácticos, forman parte del Comando de Fuerzas Especiales (Comfues).

Esto ha permitido concentrar, bajo un único mando operativo, a ambas fuerzas, aumentando las capacidades de estas unidades para llevar a cabo operaciones especiales en beneficio de la Estrategia Naval y para cumplir con los roles asignados en los ámbitos Conjunto, Institucional y Combinado.