El Armada de Chile recibió el 9 de diciembre de 2005, en el molo de abrigo de Valparaíso, al submarino SS-23 General O’Higgins, la primera de dos unidades de la clase Scorpène construidas por el consorcio franco-español DCNS/ Bazán (actualmente Naval Group y Navantia, respectivamente), lo que marcó un gran hito en la trayectoria del Arma Submarina de la institución.
El sofisticado diseño, la discreción, velocidad, enorme capacidad de escucha, gran precisión y poder destructivo del armamento embarcado, así como la considerable autonomía de esta unidad y su gemelo SS-22 General Carrera, confieren a la Fuerza de Submarinos de la Marina de Chile la capacidad de enfrentar con éxito amenazas que representan buques, aeronaves antisubmarinas, submarinos y minas.
La incorporación de los Scorpène es el resultado del proyecto Neptuno, que permitió reemplazar a los submarinos del tipo Oberon con plataformas capaces de enfrentar de manera individual y exitosa a buques de superficie equipados con sonares activos o pasivos; aeronaves antisubmarinas con radar, detectores de anomalías magnéticas, sonar de profundidad y sonoboyas activas y pasivas; submarinos de propulsión nuclear y convencionales de última generación, así como campos minados.
Construcción en Europa
El Scorpène fue presentado al proyecto Neptuno por el consorcio franco-español DCN/Bazan y se impuso en la lista corta al U209/1400 MOD por ser el modelo más silencioso, tener el mayor número de armas, contar con un sistema de recarga más rápido, lograr una mayor profundidad, ser más económico y cumplir con los requisitos financieros establecidos por la institución. Se firmó un contrato de construcción para los dos submarinos, valorado en 420 millones de dólares, el 17 de diciembre de 1997.
Naval Group construyó la sección de proa (cámara de torpedos, cámara de baterías de proa, cámara de mando/acomodaciones) mientras que el astillero español realizó la construcción de la popa (cono de cola con propulsión, cámara de máquinas y cámara de baterías de popa). El SS-23 General O’Higgins fue terminado y botado al mar por DCNS en Cherburgo, mientras que Navantia hizo lo mismo con el SS-22 General Carrera en Cartagena.
El SS-23 General O’Higgins comenzó su construcción en Cherburgo, Francia, en el año 1999, y la ceremonia oficial de entrega se llevó a cabo en ese puerto el 9 de septiembre de 2005. La unidad, al mando del capitán de fragata Cristián Figari, zarpó de ese puerto normando el 17 de octubre y, tras 49 días de navegación, arribó por primera vez al puerto de Valparaíso el 9 de diciembre de 2005.
Características del SS-23 General O’Higgins
Los Scorpène son submarinos diésel-eléctricos de última tecnología diseñados para llevar a cabo misiones de guerra antisubmarina, antisuperficie y operaciones especiales. Se utilizó la experiencia adquirida en la construcción del casco hidrodinámico de los submarinos de ataque nuclear (SSN) Amethyste/Rubis de la Marina Nacional de Francia, y su casco de presión de acero de alto rendimiento tipo 80 HLES les permite alcanzar profundidades de hasta 350 metros. Su diseño hidrodinámico, con proa en forma de albacora, un mínimo número de apéndices y una hélice optimizada, reduce el riesgo de detección por el ruido radiado al exterior.
Los submarinos de la clase Scorpène de la Armada de Chile tienen 66.4 metros de eslora, 8 metros de manga total incluyendo hidroplanos, 16.4 metros de puntal total y 5.4 metros de calado medio. Desplazan 1.711 toneladas sumergidos, logran una velocidad de 21 nudos bajo el agua y cuentan con una autonomía de 6.500 millas náuticas a 8 nudos en superficie.
Disponen del Sistema Táctico de Combate Submarino (Subtics) de Naval Group y la suite de sonares TSM2233 MK 2 de Thales, que incluye un sonar de casco de frecuencia media con sistema de búsqueda activa/pasiva; un sonar cilíndrico de largo alcance con detección acústica panorámica en 360º en modo pasivo; un sonar de interceptación de búsqueda activa; un sonar de flanco para detección pasiva y un sonar de alta resolución para la detección de obstáculos y minas.
Cuentan con seis tubos de 533 mm capaces de disparar torpedos pesados, misiles o sembrar minas. El sistema automático de manejo y recarga de los torpedos permite su disparo en salva. Cada submarino puede transportar un máximo de 18 torpedos o misiles, o bien 30 minas. Como armamento, disponen de torpedos Black Shark Advanced de Wass Submarine Systems y misiles antibuque Exocet SM-39 de MBDA.
Modernización y el futuro de la Fuerza de Submarinos
La planta industrial Talcahuano de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) inició en abril de 2014 el primer refit del SS-23 General O’Higgins tras completar su primer ciclo operativo. Este proceso, el primero realizado a un submarino de la clase Scorpène en el mundo, implicó la intervención profunda de sus sistemas y equipos.
Según la Armada de Chile, el nivel de complejidad del refit demuestra las capacidades técnicas y logísticas del astillero, que, junto al compromiso de la dotación y otras reparticiones de la institución, garantizaron que la tarea se completara dentro de los plazos establecidos, asegurando la operación del submarino hasta el año 2025.
En la actualidad, se está llevando a cabo el programa de recuperación de media vida del SS-23 O’Higgins. Estos trabajos, realizados en Asmar Talcahuano, contarán con el apoyo del personal de la Fuerza de Submarinos y permitirán a la unidad incorporar nuevas capacidades y mantenerse a la vanguardia tecnológica para enfrentar los desafíos de la guerra submarina.
En este contexto, el comandante en jefe de la Fuerza de Submarinos, contraalmirante Federico Saelzer, comentó que “la Armada de Chile ha dado inicio a las primeras fases del proyecto que permitirá renovar los submarinos 209 para asegurar, en el futuro, una Fuerza de Submarinos de cuatro unidades, desplegables a cualquier punto de nuestra vasta geografía marítima o donde el Estado de Chile los requiera”.
«Esta renovación es clave para que la Armada mantenga una capacidad disuasiva relevante y un poder naval equilibrado frente a los desafíos futuros”, subrayó el contraalmirante Federico Saelzer.