jueves, 16 de julio de 2026
Defensa

NVL entrega a Bulgaria la Hrabri, la primera corbeta del modelo MMPV 90.



La puesta en servicio del primer buque de guerra fabricado completamente en Bulgaria en cien años representa un hito para la Armada búlgaro. Además, legitima la posición del grupo alemán NVL como uno de los protagonistas en el mercado europeo de buques de combate de tamaño pequeño y medio. Este buque es el primero de dos Multipurpose Modular Patrol Vessels (MMPV 90), unas corbetas de diseño alemán y construcción búlgara, que se convierten en el principal programa naval de la Marina de Sofía, y en un componente esencial de la postura de la OTAN en el mar Negro.



El contrato firmado en 2020 entre el Ministerio de Defensa búlgaro y NVL Group incluye la construcción de dos corbetas modulares de 90 metros en el astillero MTG Dolphin de Varna, aprovechando un amplio número de proveedores locales e internacionales. Con un desplazamiento superior a las 2.300 toneladas, las unidades del programa MMPV 90 constituyen el mayor proyecto de nueva construcción de la Armada búlgara, siendo el primer buque de combate íntegramente fabricado en el país en aproximadamente un siglo, lo que les confiere una importante carga política e industrial.



La primera unidad, bautizada Hrabri (“Valiente”), ha culminado su fase de pruebas en la bahía de Varna y en áreas seleccionadas del mar Negro, previo a su entrega formal a la Armada, marcando el inicio de una nueva fase de modernización naval para Bulgaria. El segundo buque de la serie, Smeli (“Audaz”), avanza en la construcción y se mantiene en la línea de tiempo programada, con previsiones de su incorporación alrededor de 2026.



Capacidades y configuración de las MMPV 90




Las nuevas corbetas, basadas en un diseño consolidado de NVL proveniente de la familia OPV-90, tienen una eslora de aproximadamente 90 metros, una manga de 13,5 metros y una autonomía cercana a las 3.000 millas náuticas. Su diseño se fundamenta en un enfoque modular, con una cubierta de misión diseñada para albergar contenedores, embarcaciones rápidas y otros equipos, además de incluir una cubierta de vuelo y un hangar para helicópteros.



En términos de combate, las MMPV 90 cuentan con un sistema de gestión de combate de Saab y un conjunto de armamento que incluye un cañón de 76 mm, un sistema Rheinmetall Millennium de 35 mm. para defensa cercana, misiles superficie-superficie (Saab/Diehl Defence RBS15 Mk3), misiles superficie-aire (MBDA VL MICA) y capacidades antisubmarinas mediante torpedos ligeros (dos lanzadores triples de torpedos de 324 mm. modelo Leonardo A244/S), además de sistemas de guerra electrónica y señuelos.



La arquitectura de comunicaciones integra el sistema TactiCall de Saab y enlaces de datos tácticos que cumplen con los estándares de la OTAN (Link 11, con posibilidad de actualizar a Link 22 y Link 16), lo que permite a las corbetas operar completamente integradas en formaciones navales aliadas.



NVL lidera el programa en estrecha colaboración con su filial Naval Technology Bulgaria (NTB) y con el astillero privado MTG Dolphin, establecido en 1991 en Varna. La fabricación local de los buques y la integración de múltiples proveedores nacionales, desde interiores hasta sistemas de climatización y ventilación, han generado impactos positivos sobre el empleo y la cadena de valor industrial búlgara, fortaleciendo la base tecnológica del país.



MTG Dolphin, que cuenta con más de 550 especialistas y experiencia en programas navales y comerciales complejos, se establece como un importante centro de construcción militar regional, apoyado por el conocimiento de NVL en plataformas de superficie tripuladas y en el desarrollo de soluciones de teaming tripulado-no tripulado. La entrega oportuna de la primera corbeta y el progreso del segundo buque se presentan como evidencia de la madurez lograda por esta colaboración industrial germano-búlgara.



Relevancia estratégica en el mar Negro




Ante un panorama complicado por la guerra en Ucrania y el aumento de incidentes con minas y drones en el mar Negro, las nuevas corbetas ofrecen a Bulgaria una capacidad creíble para patrullar, escoltar y proteger rutas marítimas, infraestructuras energéticas y cables submarinos. Su combinación de sensores avanzados, potencia de fuego relativa a su tamaño y total interoperabilidad con la OTAN permite a la Armada búlgara enfrentar amenazas aéreas, de superficie y submarinas, asumiendo un papel más activo en operaciones aliadas y de la UE.



Con la entrega del “Hrabri” y la futura llegada del “Smeli”, Sofía cierra una brecha de décadas en la construcción de buques de combate y avanza en un plan más amplio de modernización de sus Fuerzas Armadas, que incluye la adquisición de cazas F‑16 y nuevos vehículos blindados. La elección de una solución diseñada por NVL pero construida en Varna fortalece tanto la credibilidad naval de Bulgaria como la resiliencia industrial de la OTAN en su flanco oriental.



Fotos:



El “Hrabri” durante sus pruebas en el mar Negro (Ministerio de Defensa de Bulgaria)

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