Boeing y la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF) han llevado a cabo en Woomera (Australia del Sur) un ensayo histórico donde un dron de combate colaborativo MQ-28 Ghost Bat derribó un blanco aéreo utilizando un misil aire‑aire guiado de forma autónoma, posicionando este programa como uno de los más avanzados a nivel mundial en combate tripulado‑no tripulado.
