La Armada de Chile celebró el 10 de diciembre el 57° aniversario de la barcaza LSM-90 Elicura, una unidad de la Tercera Zona Naval que ha operado con eficacia y profesionalismo en las complejas aguas del sur del país durante casi seis décadas.

La función principal de esta unidad es llevar a cabo operaciones anfibias y el transporte de personal del Cuerpo de Infantería de Marina en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Además, colabora en el mantenimiento de la señalización marítima que se encuentra entre el Faro San Pedro y el Cabo de Hornos.

Su construcción comenzó en julio de 1966 y fue el primer buque totalmente fabricado en la planta industrial de Talcahuano de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar), tomando como referencia a la LSM-94 Orompello, construida en los astilleros de Miami Dade, en Florida, EE. UU.

La barcaza LSM-90 Elicura fue oficialmente entregada a la Armada de Chile el 10 de diciembre de 1968 y el 13 de febrero de 1969 zarpó de Talcahuano hacia su puerto base en Punta Arenas, llegando el día 27 del mismo mes.

Este buque tiene unas dimensiones de 44,5 m de eslora, 10,6 m de manga, 3,9 m de puntal, 2,6 m de calado y desplaza 770 toneladas. Posee una potencia de 1.124 hp en ambos ejes, una velocidad máxima de 8,5 nudos a 1.620 rpm y está armado con dos montajes simples y un montaje doble Oerlikon de 20 mm.

No existen imposibles

En sus primeros años, sirvió como apoyo a las estancias para el traslado de animales hacia Punta Arenas y en actividades de sondaje del Estrecho de Magallanes. Desde su llegada ha sido un pilar fundamental en el desarrollo de Caleta Tortel, Puerto Edén, Puerto Williams y en la construcción de la Carretera Austral, operando en cualquier época del año y bajo diversas condiciones climáticas.

El buque, cumpliendo su rol como unidad de apoyo de combate y con capacidades eminentemente anfibias, participó en distintas tareas de despliegue de la Brigada de Infantería de Marina durante la Crisis del Canal Beagle de 1978, brindando soporte logístico al personal encargado de defender los intereses nacionales.

Durante el célebre Terremoto Blanco, que azotó la Región de Magallanes y Antártica Chilena en agosto de 1995, la barcaza trasladó forraje, maquinaria y especialistas para abrir caminos que estaban bloqueados por una intensa nevada, que afectó severamente a la ganadería ovina de la región.

En este nuevo aniversario, el comandante de la LSM-90 Elicura, capitán de fragata Benjamín Paredes, manifestó: «Nos sentimos orgullosos de cumplir 57 años. Es el buque más antiguo construido completamente en Asmar Talcahuano, y dentro de las principales funciones de este buque, es un completamente anfibio, que sigue vigente hasta hoy. Es un buque veterano del Beagle, participando en todas las operaciones anfibias realizadas en defensa de nuestra soberanía».

«No hay diferencia de especialidades, somos un equipo, una dotación que se complementa y se enfrenta a cada misión. Servicio y vocación. Nuestro lema No Existen Imposibles es un reflejo de cómo, junto con el ingenio de toda la dotación, desde el marinero más nuevo hasta el comandante, diseñamos nuestras operaciones en ese adverso teatro meteorológico, para cumplir nuestras misiones a tiempo», destacó el oficial.