Desde hace años se ha discutido que la presencia de flotas cerca de una costa hostil o potencialmente hostil es inviable. Se ha afirmado que la inserción de medios aéreos, especialmente en operaciones anfibias con helicópteros desde la costa, es impracticable. Sin embargo, los eventos recientes en aguas del Caribe, y en particular lo ocurrido en la madrugada del 3 de enero en Venezuela, evidencian que la inviolabilidad de una costa protegida con medidas de Anti-Acceso/Denegación de Área (A2AD) son simplemente un acrónimo con poco fundamento en la realidad.