miércoles, 19 de agosto de 2026
Policial

Ciberdelincuentes multiplican rentabilidad de estafas hasta 4,5 veces utilizando inteligencia artificial

Las estafas financieras han dejado de ser actos delictivos aislados cometidos por individuos que buscan engañar a personas mediante correos electrónicos o llamadas telefónicas. En la actualidad, constituyen un ecosistema criminal global altamente estructurado que utiliza tecnologías capaces de multiplicar víctimas, automatizar operaciones y transferir grandes sumas de dinero entre distintos países.

La evaluación mundial más reciente de INTERPOL sobre fraude financiero pone de manifiesto la magnitud de esta transformación. Según el organismo internacional, entre 2024 y 2025 el número de Notificaciones y Difusiones relacionadas con estafas registró un aumento del 54% a nivel global.

Este incremento adquiere relevancia especial porque no se refiere únicamente a un mayor número de denuncias. Las Notificaciones y Difusiones de INTERPOL representan mecanismos de cooperación policial internacional mediante los cuales los países miembros intercambian alertas, información y solicitudes asociadas con personas vinculadas a actividades delictivas.

Para INTERPOL, el fraude financiero se ha convertido en una de las amenazas criminales transnacionales con mayor crecimiento y ocupa un lugar central en la polidelincuencia, intersectándose con el crimen organizado, la ciberdelincuencia, el lavado de activos y cada vez con mayor frecuencia con la trata de personas.

La incorporación de inteligencia artificial constituye uno de los aspectos más preocupantes. Según el organismo, las estafas potenciadas mediante IA pueden resultar 4,5 veces más rentables que los métodos tradicionales, mientras que estas herramientas permiten generar contenidos, voces e imágenes capaces de imitar con gran realismo a personas reales.

La tecnología también ha reducido significativamente las barreras de entrada para los delincuentes. Ya no resulta imprescindible contar con amplios conocimientos informáticos ni con infraestructura propia. Existen herramientas y servicios digitales de bajo costo que permiten crear campañas de phishing, suplantación de identidad y otros fraudes a una escala difícil de combatir con métodos policiales tradicionales.

INTERPOL ha identificado la expansión mundial de los denominados «scam centres» o centros de estafa. Estos centros funcionan como verdaderas empresas criminales en las que participan cientos o incluso miles de personas y se ejecutan operaciones dirigidas contra víctimas ubicadas en diferentes países.

El fenómeno presenta una dimensión humana particularmente grave. INTERPOL estima que cientos de miles de personas procedentes de más de 80 nacionalidades han sido víctimas de trata y obligadas a ejecutar fraudes financieros en línea.

De esta manera, una estafa que aparentemente comienza con un mensaje de WhatsApp, una conversación en redes sociales o una falsa oportunidad de inversión puede estar vinculada con una estructura criminal que opera a miles de kilómetros de la víctima.

Entre las principales modalidades identificadas internacionalmente figuran las estafas de inversión, los fraudes de pago anticipado, las estafas sentimentales, la suplantación de identidad y el Business Email Compromise (BEC), mediante el cual los delincuentes comprometen o imitan cuentas de correo corporativas para obtener transferencias de dinero.

Las estafas de inversión han adquirido particular relevancia. Los delincuentes pueden crear plataformas falsas que aparentan ser empresas financieras, corredoras de criptomonedas o sistemas de inversión legítimos. La víctima observa inicialmente ganancias ficticias que buscan inducirla a incrementar sus aportes, hasta que finalmente descubre que los fondos han desaparecido.

Las estafas sentimentales, por su parte, utilizan perfiles falsos para construir una relación de confianza con la víctima antes de solicitar dinero o inducirla a participar en una supuesta inversión.

Con Información de revistaseguridad.cl

Editor

Redacción.

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