Chile enfrenta una paradoja difícil de ignorar. Mientras el crimen organizado aumenta su capacidad para controlar territorios, intimidar comunidades y desafiar al Estado, el Ejecutivo propone incorporar una nueva herramienta constitucional destinada precisamente a responder frente a amenazas graves contra la seguridad pública.
La discusión, por tanto, no debería reducirse a una pregunta tan simple como si estamos a favor o en contra de combatir el crimen. Nadie razonable podría estar en contra de que el Estado disponga de mejores instrumentos para enfrentar organizaciones criminales.
La verdadera discusión es otra: ¿cuánto poder extraordinario estamos dispuestos a entregar al presidente de la República y qué garantías tendremos cuando quien ocupe La Moneda no piense como el actual Gobierno?
La propuesta presentada por la administración de José Antonio Kast contempla un nuevo estado de excepción vinculado específicamente a la seguridad pública. Según los antecedentes conocidos, podría establecerse inicialmente por hasta 120 días y extenderse hasta 240 días bajo determinadas condiciones. La iniciativa permitiría restringir derechos y concentrar mayores capacidades de intervención del Estado en zonas determinadas. Y es precisamente ahí donde aparece la primera gran duda.
Las democracias no construyen sus instituciones pensando solamente en el presidente que gobierna hoy. Las construyen pensando también en quién podría gobernar mañana.
Una facultad excepcional puede parecer razonable cuando se utiliza para enfrentar una amenaza evidente, delimitada y concreta. Pero esa misma facultad puede adquirir una dimensión completamente distinta si llega a manos de un gobierno dispuesto a interpretar de manera expansiva aquello que constituye una amenaza para la seguridad pública.
Las constituciones no deberían diseñarse pensando en «nuestro presidente», sino en «cualquier presidente».
Y ese principio obliga a hacerse una pregunta incómoda: ¿qué ocurriría si dentro de diez o quince años un gobierno de signo político completamente opuesto al actual dispusiera de exactamente las mismas facultades?
Con Información de revistaseguridad.cl
