El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, generó una controversia al divulgar en redes sociales que el ministro de Defensa Nacional de Chile, Fernando Barros, firmó la Declaración Conjunta de Seguridad de la Conferencia de las Américas contra los Carteles el 12 de marzo, un día después de asumir oficialmente su cargo en el Gobierno del presidente José Antonio Kast.
La conferencia se realizó el 4 y 5 de marzo sin la participación de representantes del gobierno del expresidente Gabriel Boric. El evento contó con autoridades de 17 países americanos y fue encabezado por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, con el propósito de impulsar el Escudo de las Américas, una iniciativa orientada a coordinar acciones en el hemisferio contra el narcotráfico, el crimen organizado transnacional y la migración irregular.
En su publicación, el embajador Judd señaló que «la cooperación entre Estados Unidos y Chile para enfrentar al crimen organizado sigue avanzando. Las realidades y retos son diferentes en cada país, pero el problema cruza nuestras fronteras» y agregó que «la firma de Chile, el 12 de marzo, de la Declaración de la Americas Counter Cartel Coalition (A3C) reafirma nuestro compromiso de profundizar la cooperación bilateral y regional frente a las amenazas que afectan a nuestro hemisferio».
De acuerdo con La Tercera, esta revelación contrasta con las declaraciones recientes de Barros, quien afirmó que Chile «no es el patio trasero de ningún país», estableciendo distancia respecto al discurso de Pete Hegseth ante ministros de Defensa de América Latina, en el cual instó a los países de la región a incrementar la inversión en defensa, participar en operaciones conjuntas contra el narcotráfico y retirarse de la Corte Penal Internacional.
El Ministerio de Defensa descartó que la firma represente un acuerdo o la integración de Chile a estas operaciones. Asimismo, reafirmó las palabras del ministro Barros, enfatizando que el documento firmado el 12 de marzo constituye una «declaración de buenas intenciones» o «intereses», pero no una adopción formal del acuerdo. En este contexto, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha indicado que la iniciativa se encuentra en evaluación y no corresponde aún a una decisión definitiva por parte de Chile.
Con Información de www.infodefensa.com
